Nacho llamó a Roberto pero no contactó con él, le dejaba un
mensaje. Decidimos cenar y esperar un poco, sino llamaba Roberto pensaríamos en
otro amante.
Después de cenar preparamos unas copas y volvimos a la
habitación. Me iba a la ducha con Nacho, mientras nos bañábamos mí hermana Eva
nos acercaba el teléfono.
Era Roberto al otro lado, Nacho lo saludaba le explicaba el
motivo de su llamada.
Podía venir, Nacho me pasaba el teléfono para saludarle.
Hola cariño, ¿vas ha venir Roberto?, estoy loca por verte
amor.
Roberto me decía que pronto iba a venir, te deseo preciosa
llevo varios días pensando en ti, en media hora estoy ahí.
Eva colgaba el teléfono y se metía en la ducha con nosotros.
Me alegraba que viniera Roberto me gustaba para mí hermana. En la ducha
acordamos que por ahora Roberto no debía saber que Eva y yo éramos hermanas.
Cuando Roberto tocó a la puerta, ya estábamos en la cama. Eva
a gata metida entre mis piernas me comía el coño y Nacho empezaba a follar por
detrás.
Me levantaba deprisa para abrir la puerta, desnuda abría le
recibía. Nada más verme Roberto me abrazaba me besaba en la boca.
Rodeaba mis brazos alrededor de su cuello, hola cariño me
decía, nos miramos nos reímos.
Roberto metía sus manos sobre mí desnuda figura, recorría mí
cuerpo con sus manos tocaba mí mojada concha.
Mientras Roberto recorría a besos mí cuello mis pechos, me
ocupaba de sacarle la camiseta. Cuando él estaba concentrado chupando mis
pezones aprovechaba para desabrocharle los pantalones y sacar su hermosa verga
entre mis manos. Disfrutaba estirándola poniéndola dura.
Roberto metía sus dedos por mis húmedos agujeros, dimos unos
pocos pasos atrás hasta que me quedaba sentada sobre el apoya brazos del sillón
del salón.
Abría las piernas para sentir la maravillosa verga de Roberto
clavarse dentro de mí.
Rodeaba a Roberto con las piernas, empujaba su polla y
entraba toda de una vez.
Tuve un orgasmos, grité fuerte en ese instante, al oído de
Roberto clavada por su polla le dije que fuéramos a la habitación, nos esperaban
Nacho y una amiga que le iba a gustar. Ahora vamos cariño, dijo, bombeando su
polla varias veces.
Roberto retiró su polla de mí coño, dejamos su ropa recogida
y fuimos a la habitación. Al entrar encontramos a Nacho follando entre las
piernas de Eva.
Roberto saludaba a mí marido y luego él mismos se presentaba
a Eva, la besaba en los labios.
Me subí a la cama, atrapaba la polla de Roberto con una mano
y se la metía a Eva en la boca. Eva se entregaba a chupar toda la polla de
Roberto desde los huevos por el tronco hasta comerse la rosada punta con total
intensidad
Nacho le dijo a Eva chúpala bien preciosa. La follaba con
fuerza varios minutos, sacaba su polla dejaba de follarla, puso su polla en la
boca de mí hermana pegada a la de Roberto para que las mamara juntas.
Yo me subí sobre mí hermana para chupar juntas sus pollas,
metía en mí boca los huevos de Nacho y Roberto. Lamía con Eva los troncos de sus
pollas, nuestras lenguas se entrelazaban en medio, recorriendo sus miembros de
abajo arriba.
Roberto es un hombre físicamente fuerte con una polla gorda
muy viciosa de chupar.
Sus pollas las metíamos en medio de nuestras bocas sin parar
de chuparlas. Roberto y Nacho disfrutaban nos animaban a mamarlas, jadeaban de
gusto con nuestras mamadas. Roberto le decía a Eva que tenía unos labios
preciosos y que sabía chuparla muy bien.
Tenía la polla de Roberto dentro de la boca, cuando sentía
que se le escapaba un poco de semen caliente dentro de mí boca. Saqué su verga
la terminaba de limpiar, avisaba a Eva, le decía que esa polla estaba a punto de
acabar, le dije a Roberto que nos diera su leche a las dos cuando él quisiera.
Uní las cabezas de sus pollas, abrí la boca hasta atrapar sus
deliciosas cabezas dentro de la boca, recorría con la lengua sus tiernos
capullos.
Roberto excitado avisaba, cariño estoy a punto de acabar,
sacaba sus pollas de mí boca. Mí hermana y yo con las lenguas sobre su polla
esperábamos a que brotara su caliente semen.
El primer chorro de leche hizo latir la polla de Roberto,
salpicaba fuerte sobre nuestras caras. Desesperadas pusimos las lenguas para
tomar toda la leche que emanaba de la punta de su polla.
Su abundante corrida llenaba nuestras bocas de rica leche
caliente que resbalaba hasta el interior de mí garganta.
Tenía toda la cara salpicada de leche. Nacho extendía la
leche de Roberto sobre nuestros rostros con su polla, decía que la tragara toda
Eva y yo compartimos hasta la última gota que salía de la
polla de Roberto.
Roberto dijo ¡gracias sois divinas! ha sido una mamada
increíble, Eva le chupaba la punta de la polla y yo le chupaba los huevos,
Roberto se tumbó a descansar sobre la cama.
Nos quedaba la polla de Nacho, las dos sabíamos que su
corrida iba a ser menor pero Nacho tenía tantas ganas como nosotras. Ofrecía su
polla dura que empezamos a chupar a mamar juntas por todas partes. Para los tres
era nuestra primera corrida.
Los chicos nos follaban a las dos con sus dedos, sobaban
nuestras tetas acariciaban nuestras piernas.
Nacho eyaculaba dentro de la boca de Eva, ella enseguida
metía en mí boca la polla de Nacho para compartir la corrida.
Estuvimos chupándola un rato juntas hasta que Nacho se
quedaba tumbado sobre la cama.
Ellos estaban satisfechos pero nosotras no.
Dame tú coño le pedía a Eva, me daba la vuelta encima de ella
hasta que lamía toda su concha. Abrí las piernas para que chupara toda mí
concha, ellos miraban el sesenta y nueve maravilloso que las dos hacíamos.
Roberto dijo, mira las niñas están guarritas parece que
necesitan más polla, Roberto no dejaba de tocarse la polla.
Le pedí que me acercara su polla, la puso pegada a mí boca,
la envolvía en mis labios con la lengua, empezaba a darle una buena mamada.
Notaba como se ponía dura, la sacaba de mí boca y la frotaba sobre el clítoris
de Eva entre los labios de su coño.
Eva me daba varios orgasmos lamiendo mí concha con su lengua
y follando mis agujeros con sus dedos. Me volví loca de placer al sentir sus
pezones rozar mí húmeda concha. Roberto compartía mí excitación mis orgasmos a
mí lado.
Deseaba a Roberto dentro de mí quería que me follara ya a
gatas, no podía esperar más. Sacaba su polla de la boca y le pedía que me
clavara su verga dentro de mí.
Sentí la presión del capullo de su verga abrir suavemente la
entrada del coño, enseguida en dos embestidas sentías toda la verga dentro,
jadeaba le pedía gritando que me follara.
Roberto empezó a bombearme ricamente con su polla, agarrado a
mí cintura me follaba con todas sus ganas. Azotaba mis nalgas con sus manos,
jadeaba de gusto con cada golpe que daba. Eva no paraba de pasar su lengua sobre
mí clítoris, ardiente le pedía a Roberto que siguiera follándome así.
Roberto me decía, estas muy rica muévete así puta, chúpale el
coño a Eva, clavaba sus dedos dentro de mí ano.
Roberto al oído me suspiraba, preciosa ¿me dejas follarte el
culo?, puedes seguir te deseo cariño le dije.
Sabía que a él le apetecía tanto como a mí, en anteriores
ocasiones no había sido posible porque la gorda polla de Roberto no había podido
entrar en mí culito.
Roberto se incorporó sacó su polla, Eva se puso a chuparla
mientras le acariciaba los huevos.
Presentó su polla a la entrada de mí ano, presionamos juntos
entraba toda la cabeza de su polla, gemía de gusto al sentirla dentro. Le dije
que esperara que fuera despacio.
Mí ano se adaptaba bien a ella y Eva la mantenía bien
lubricada con su saliva y con el lubricante.
Roberto fue metiéndola poco a poco, sentía calor sentía
hervir la sangre por mí cabeza los pezones ponerse duros como piedras parecían
querer estallar a medida que su polla entraba.
Cuando Roberto empezó a retirar un poco su polla a meterla y
a sacarla dentro de mí culo, no hay palabras para expresar la ricura que sentía.
Mis piernas temblaban de los ricos orgasmos que me daba, me sentía muy puta bien
follada.
Nacho, mí esposo, se animó al verme tan a gusto, acercó su
polla a mí boca que empezaba a devorar como una posesa. Mí hermana Eva
continuaba con su rica lamida por toda mí concha.
A medida que la polla de Nacho se ponía más dura con mí
mamada, Roberto aceleraba sus penetraciones. Tenía varias secuencias orgásmicas
deliciosas, me corría varias veces en la cara de mí hermana, la orinaba toda con
varios chorros. Estremecida de placer no podía continuar, me tumbaba sola a un
lado de la cama a recuperarme sin perder detalle de lo que hacían.
Dejaba a Eva sola con ellos dos, mí hermana tumbaba a Nacho
sobre la cama, mamaba su polla y luego se subía de espaldas a Nacho a cabalgar
su polla entre las piernas.
Eva follaba sobre Nacho sin dejar de mamar la polla de
Roberto.
Roberto la llamaba puta, Nacho la follaba, ella metía la
polla de Roberto entre sus pechos se deleitaba mamando la polla.
Eva excitada clavaba en su ano la polla de Nacho y mamaba la
verga de Roberto. La deslizaba por los pechos la frotaba sobre los pezones y la
lamía con la lengua.
Eva caliente le decía a Roberto, ya es hora que me follen los
dos ¿me vas a follar?
Roberto se acomodó entre sus piernas, ella le decía a Nacho
que se estuviera quieto.
Yo más recuperada miraba atenta lo que hacían, contemplaba
encantada como mí preciosa hermana lograba clavar las dos pollas dentro de ella.
Para verla mejor me puse detrás de ellos, tenía metidas la dos pollas entraban y
salían de sus agujeros divinamente conjuntadas en una deliciosa danza muy sexy.
Excitada por la escena contemplada empecé a masturbarme a
acariciar los huevos de Roberto y de Nacho, a meterle un dedo a Roberto en el
ano.
Eva mojaba con sus flujos sus pollas y mis dedos, se corría
se orinaba varias veces hasta que Roberto después de eyacular dentro de su coño
se retiraba sudoroso agotado a un lado.
Nacho seguía follándola por el culo, Eva se tumbaba sobre él
abierta de piernas sin dejar escapar del ano la polla. Yo me puse a lamer a
chupar su coño del que salía bastante semen de Roberto, lubricaba la polla de
Nacho, chupaba sus huevos, frotaba mis pezones, mientras Eva movía su culo
sinuosa sobre la polla de Nacho siempre metida dentro de su culo.
Saboreaba el semen de Roberto que salía del coño de Eva
cuando sentí la lengua de Roberto metida por los labios del coño. Movía las
caderas, restregaba el clítoris sobre su lengua al mismo tiempo Eva se
incorporaba a comerme los pezones.
Sobaba el coño de Eva y la polla de Nacho con mí mano cuando
sentí que Nacho se corría dentro del culo de mí hermana. Al mismo tiempo me
orinaba en la cara de Roberto, agradecido estuvo lamiendo un rato toda mí
concha.
Nacho y Eva abrazados descansaron juntos sobre la cama.
En silencio recuperaba el aliento abrazada a Roberto, notaba
caer por su espalda gotas de sudor. Nos fundimos en un beso apasionado
interminable, el silencio se agradecía en aquellos momentos. Su gruesa polla
llegaba a meterla un poco en mí coño mientras le besaba.
Mí esposo y mí hermana también disfrutaban tranquilos
abrazados de su bonita experiencia.
Necesitaba una ducha, al oído le dije a Roberto que viniera
conmigo a la ducha. Nos levantamos entramos al baño, le daba una toalla, nos
metimos en el estrecho espacio de la ducha. Abrí el agua, nos besamos nos
acariciamos, cuando el agua estaba caliente la dejaba caer entre los dos.
Abrazada disfrutaba al tocar su cuerpo al pegar el mío al
suyo, jugaba con el agua la delicadeza que unía nuestros cuerpos.
Con jabón perfumaba su cuerpo pasaba las manos por todo su
cuerpo, él untaba sus manos en jabón y también recorría mí cuerpo por todas
partes, con especial dedicación entre mis piernas y mis pechos.
Lavaba limpiaba bien su polla, sobaba frotaba bien su capullo
los huevos y el agujero del ano. Roberto metía sus dedos llenos de jabón por mí
concha en mí culo, tomaba el chorro de agua y limpiaba bien mis agujeritos. Nos
excitamos, la polla de Roberto volvía a estar dura entre mis piernas.
Cerraba el agua, en aquel reducido espacio lograba pasar las
piernas alrededor de él y quedaba subida con toda su polla metida dentro de mí.
Roberto me pegaba a la pared, agarrada a su cuello empezaba a
follarme a clavar toda la polla muy rica.
Le pedí parar me apetecía seguir pero estaba incómoda y no
quería que mí marido y mí hermana escucharan mis jadeos. Roberto atendió a mis
deseos, me bajaba terminamos nuestra ducha, nos secamos y salimos del baño.
Nacho y Eva no estaban en la cama, fuimos desnudos a dar con
ellos a la cocina. Nos tenían preparada unas copas y algo de comer, brindamos y
comimos los cuatro juntos.
Fue entonces cuando Roberto supo que Eva y yo éramos
hermanas, se apresuro a decir que él solamente veía a dos preciosas mujeres, que
éramos muy diferentes y si nosotras teníamos estas confianzas, él estaba
agradecido por estar con nosotras.
Al rato Eva y Nacho se fueron a la ducha, Roberto y yo
pasamos al salón, me tumbaba con Roberto en uno de los sillones. Le besaba en la
boca, acariciaba su torso, atrevida bajaba a tocar su polla sus huevos, ofrecía
mis pechos para que los sobara o lamiera.
Roberto estrujaba mis pechos, me lamía una teta y luego otra,
acerqué la lengua a lamer uno de mis pezones con él.
Agarré su mano y la metí con la mía entre las piernas a
tocarme el coño. Me besaba en la boca, rozábamos las lenguas mientras sobábamos
mí coño con nuestras manos, la polla estaba dura caliente preciosa.
Roberto mirándome a los ojos me decía que necesitaba follarme
ahora, te deseo cariño le dije. Me puse a gatas sobre el sillón agarrada el
espaldar, maliciosa pasaba mis dedos por los labios del coño, mostraba mí concha
abierta para su verga. Antes de que la clavara dentro de mí le dije que me
sujetara de los pechos, con mí mano ponía su polla dentro de mí. Entraba toda de
una vez hasta golpear mis nalgas en sus huevos, así fóllame bien sigue así le
pedía, apretaba fuerte las tetas pellizcaba los pezones, su polla empujaba
profunda. Me sentía divinamente poseída, al rato le retiraba las manos de mis
pechos, el roce de su polla se extendía hasta las puertas de mí coño y aceleraba
el ritmo de la penetración.
Tenía los primeros orgasmos, esperaba a Eva y a Nacho en
cualquier momento, jadeaba sin reparar en nada.
Me dolían los dedos que Roberto me metía en el culo. Le dije
que tuviera cuidado que antes me lubricara. Roberto mojaba la entrada de mí ano
con su saliva, pero sentía dolor.
Le dije que esperara, me levanté fui a la habitación a buscar
el lubricante, Nacho y Eva salían del cuarto de baño.
Me llevo esto, les dije, estoy en el salón con Roberto, que
lo pases bien dijo Eva, ahora vamos dijo Nacho.
Volví al salón con Roberto, estaba sentado con la polla
enorme erecta, le daba una mamada y luego lubricaba su verga. También metía un
chorro dentro de mí culo.
Ahora verás que si puedes, me subí sobre él dejándole clavar
toda su polla en mí ano, hasta quedarme sentada sobre sus huevos.
Roberto se dio cuenta que mis pezones se ponían más duros de
lo habitual a medida que su polla me penetraba. Estuvo saboreando mis pechos mis
pezones bastante tiempo, al terminar me decía, bonita ahora te toca a ti te dejo
hacer lo que quieras.
Sentada con toda su polla metida en el culo, me levantaba un
poco, volvía a mojar mí mano con lubricante y la iba pasando por el tronco de la
polla. Antes de que llegara a salir la polla la volvía a meter toda.
Estaba perfecta bien lubricada, empezaba a saltar
deliciosamente sobre ella, llegaba a dejarla salir y la volvía a meter hasta los
huevos. Lamía mis pezones con Roberto, metía algunos dedos en mí coño. Movía las
caderas sentada sobre sus huevos notaba que dilataba más y tenía un orgasmo tras
otro.
Roberto no paraba de decir que ricas tenía las tetas, mordía
mis pezones y cantidad de flujos empapaban la entre pierna.
Al acelerar el ritmo de la penetración salía toda la polla de
mí culo cuando entraba gritaba fuerte de placer, orinaba varias veces me corría
hasta quedarme sin respiración, tenía que descansar recuperarme, me quedaba
sentada en el sillón.
Me daba cuenta de la presencia de Eva y Nacho, mí marido me
daba a mamar su polla mientras Eva metía varios chorros de lubricante por su
culo y empezaba a follar en mí lugar con Roberto.
Nacho me acariciaba, tocaba mis partes más sensibles.
Provocadora le pedía que me follara, me ponía a gatas,
todavía mostraba abierta el culo. Su polla entraba rica por mí ano, los pezones
sensibles erizaban toda mí piel.
Así fóllame fuerte amor, Nacho clavaba toda la polla una y
otra vez en mí culo, yo gritaba sin parar fóllame, fóllame. Ayudaba a clavarla
toda con sinuosas contorciones de caderas.
Nacho azotaba mis nalgas, jadeaba me gustaba cada golpe que
daba. Dame más fuerte gritaba, Nacho atendía mis deseos, me pegaba me azotaba
fuerte.
Me sentía muy puta disfrutaba con cada cosa que hacía,
fóllame métela así le decía. Nacho metía su polla por mí coño y por mí culito,
follaba mis agujeritos divinamente.
Tenía a mí lado a Eva abierta de piernas con la polla de
Roberto metida en el culo follándola deliciosamente, jadeaba conmigo frotaba su
clítoris con los dedos. Excitada al verla, me metía entre sus piernas a chupar
su coño a mamar los huevos de Roberto a pasar los pezones sobre sus sexos.
Chúpala toda decía Nacho mientras me follaba, Eva se corría
en mí cara.
La polla de Roberto salió toda del culo de mí hermana, me la
metía en la boca a mamarla a disfrutar las dos pollas para mí sola. Nacho me
follaba se excitaba viendo como la chupaba y Roberto gemía de placer.
Mi hermana decía, cariño ¿cambiamos?. Eva se levantó se puso
a gatas a mí lado, Nacho sacaba su polla de mí ano y se la metía a Eva por el
culo,
Sacaba la polla de Roberto de la boca, relamía el tronco
hasta los huevos, la sobaba entre mis pechos. Roberto quería follarme se
incorporó detrás de mí, resbalando su verga entre mis piernas penetraba mí
concha y mí culo divinamente.
Tenía un orgasmo tras otro una deliciosa cosquilla de placer
al roce de su polla dentro de mí, besaba acariciaba a Eva y ella a mí,
follábamos excitadas con mucha intensidad sin dejar de pedir que te follaran
más.
En medio de tanta excitación sentía el cálido chorro de leche
de Roberto dentro de mí culo, deprisa me daba la vuelta a chupar su polla.
Continuaba eyaculando llenando mí boca con caliente leche que
me tragaba. Sobre mí lengua pegada a la punta de su polla dejaba caer el resto
de su delicioso semen con el que me relamía toda.
Nacho mí esposo no quitaba ojo a lo que hacía como disfrutaba
la corrida de Roberto, su mirada me hacía sentir más morbosa.
Miraba a Nacho chupaba la polla de Roberto la sacaba y le
decía que estaba muy rica pasaba la lengua llena de leche por la punta de la
polla a relamerla.
Todavía tenía leche en el culo, me metía dos dedos en el culo
los mojaba de semen espeso los metía en la boca, le decía a mí marido que estaba
delicioso.
Nacho terminaba de follar a mí hermana, sacaba su polla la
metía en mí boca al mismo tiempo que decía, pues ahora te toca mí leche trágala
toda.
Su polla latía varias veces soltando calidos chorros que
cayeron por mí garganta, Eva vino a compartir la corrida, le pasaba la polla de
Nacho tragaba toda la leche que salía.
Frotamos nuestras lenguas llenas de su leche compartiendo
hasta la última gota que salía, nos besamos apasionadas juntando las dos pollas
en la boca. Limpiamos bien sus pollas, Roberto y Nacho agradecidos bajaron a
besarnos en la boca.
Sois preciosas dijo Nacho, me abrazaba a mí marido. Eva se
abrazaba a Roberto mientras nosotras teníamos las conchas pegadas.
Nacho sabía que estaba cansada, me llevaba en sus brazos a la
cama. Me dejaba sobre la cama se acostaba a mí lado me acariciaba me besaba con
cariño.
Le pregunté a Nacho ¿te ha gustado? Lo pasas bien.
Nacho me dijo; me excitaste mucho con esa mamada viéndote
tragar su leche, hay buen ambiente estoy disfrutando mucho con Eva.
Besé a mí marido le dije que también me lo estaba pasando muy
bien.
Roberto y Eva entraron a la habitación se acostaron en la
cama a mí lado. Pasaron sus manos por mí cuerpo, Eva me besaba en los labios me
preguntaba como estaba. Roberto hizo lo mismo.
Estoy bien algo cansada nada más, Roberto se tumbaba a mí
lado Nacho también se acostaba al otro lado, Eva quedaba pegada a Roberto.
Se hizo el silencio nos quedamos los cuatro dormidos varias
horas.
Lo que sigue en otro relato os cuento.
Muchas gracias por vuestras opiniones sois geniales.