Empezó con una caminata por la playa
Creo que los nombres son lo de menos, pero optaré por
llamarme Jorge y ella Sandra. Soy una persona ya entrada en los 30’s y esto me
sucedió hace apenas un mes aproximadamente.
Soy de Can Cun pero actualmente radico en Yucatán, por
motivos de trabajo me encontraba en el puerto de Progreso.
Conocí a Sandra por el Chat, nos hicimos grandes amigos.
Después de un tiempo dejamos de platicar ya sea por motivos de trabajo o x cosa,
no se, pero luego de un tiempo sin querer me la volví a topar conectada a su
MSN, estuvimos platicando por unas horas y luego me contó que tenia problemas en
casa, no quiso o no podía decirme mas pero después de eso se salio del MSN, al
otro día la encontré de nuevo conectada y empezamos a platicar, estaba llorando
y me decía que su problema se había echo peor de lo que estaba y que se había
salido de casa.
Como no tenia donde quedarse esa noche le pedí amablemente
que viniera al Progreso que era donde yo me encontraba y ya veríamos que
solución encontraríamos a su problema de estadía, me dijo que si pero por
momento pensé que no hablaba en serio. Pasada las 9 de la noche se volvió a
conectar y me dijo que ya estaba aquí en Progreso, no le creí y me puso su cam
para mostrarme el cyber donde se encontraba, al comprobar que realmente estaba
aquí, decidí ir a verla ya que me tenia muy preocupado por su situación.
Cuando llegue al lugar donde se encontraba, la encontré
llorando de nuevo y le pedí que nos fuésemos a otro lugar mas tranquilo donde
podamos platicar, salimos del cyber y caminamos por el centro y decidimos ir al
malecón a platicar. Al llegar me estuvo contando que había discutido con su
esposo (aclaro que ella es casada y yo también) y que se había salido de casa,
etc., Mientras me contaba todo estuvimos caminando por todo lo largo del malecón
a orillas del mar, hasta llegar a un lugar solitario. Ahí nos detuvimos a seguir
platicando.
Luego de relajarse y ya mas tranquila empezamos a bromear
sobre todo lo que nos decíamos o contábamos en el Chat, sobre nuestras cosas que
nos atrevemos a decir frente a un monitor pero que no nos atrevemos a decir
frente a la persona. Así estábamos y en una de esas le robe un beso, fue corto
pero nos gusto a ambos. Me pregunto a que se debió y le conteste que era para
que se sienta bien, que lo necesitaba ella.
Decidimos regresar sobre nuestros pasos y ya para entonces
veníamos tomados de las manos. Cuando llegamos al centro, decidimos rentar una
habitación, más que nada para que ella pueda descansar y relajarse un poco de la
tensión sobre la que atravesaba. Mi intención en esos momentos era dejarla
hospedada y luego retirarme. Antes de rentar la habitación decidimos comprar
algo para cenar ya que Sandra no había comido nada desde la tarde.
Cuando entramos a la habitación, cenamos y estuvimos
platicando otro rato. Luego se disculpó porque quería tomar una ducha. Ya
bromeando le dije que si necesitaba ayuda que me llame ella se carcajeo y me
dijo, lo voy a pensar.
Entro a ducharse y yo me tire en la cama a gustar TV, a los
pocos minutos se asomo por la puerta del baño y me dijo:
-Sabes, si necesito ayuda, porque no entras?
A lo que rápidamente me desvestí y entre, la luz se
encontraba apagada, pero eso no me impedía verla de cuerpo completo, ahí estaba
Sandra, debajo de la regadera, desnuda, y con el agua cayendo en todo su cuerpo,
me acerque detrás de ella, para meterme bajo la regadera, nuestros cuerpos se
fundieron en uno solo, mientras la abrazaba mi excitación aumentaba mas.
Entonces me dio el jabón para que le talle la espalda. Empecé a jabonar todo su
cuerpo y luego ella hizo lo mismo con el mío. Luego nos enjuagamos y nos
quedamos bajo el agua mientras ahora si empezábamos a besarnos apasionadamente.
Nuestras manos no se quedaban quietas. Mis manos iban de sus pechos a sus pompas
para luego tocar su sexo que para esos instantes ya estaba mojado y no
precisamente por el agua. Sus manos recorrían mis brazos, mis piernas y luego
por momentos acariciaba mi miembro para sentir su dureza. Estuvimos en el baño
casi media hora.
Salimos del baño abrazados mientras seguíamos besándonos, del
baño a la cama tan solo eran unos 4 metros, que se nos hicieron eternos ya que
solo queríamos estar juntos. Nos recostamos en la cama mientras ella no paraba
de besarme, yo no cesaba de acariciarla, de tocarla por todos lados. Ya solo
importábamos los dos, nuestras vidas habían pasado a un segundo término.
Luego Sandra empezó a bajar por todo mi pecho mientras
estábamos acostados, para luego dirigir sus besos hasta mi miembro que ya se
encontraba segregando liquido. Sandra se dedico a darle unas chupaditas…. Muy
ricas, me encontraba al borde del éxtasis y no quería que se terminara pronto.
Así que le dije:
-Déjame comerme tu sexo amor…
A lo que ella accedió rápidamente. Me coloque entre sus
piernas y empecé a darle besitos a los costados de su sexo, pasando mi lengua
por momentos alrededor de sus labios. Ella se encontraba depilada totalmente lo
que me permitía mi trabajo con más facilidad. Luego introduje mi lengua lo mas
hondo posible de su sexo, lamía su clítoris y luego volvía a meter mi lengua en
ella. Luego empecé a jugar con dos de mis dedos dentro de ella mientras seguía
chupándole su sexo. Estaba ardiendo y su orgasmo se aproximaba. Luego se tenso y
apretó las piernas sobre mi cabeza en señal de que había tenido el segundo de la
noche… ya que el primero lo tuvo en la ducha con la labor de mis dedos dentro de
su sexo.
Luego me acomode para introducirla lentamente… lo mas lento
que se pueda, sin prisas, para poder sentir su humedad recorrer lo largo de mi
miembro, esa sensación es indescriptible solamente haciéndola sabrán muy bien
como se siente. Luego mi ritmo aumento y la introducía un poco más rápido, hasta
el fondo, para luego por momentos bajar de velocidad de nuevo, despacio, muy
despacio.
Nuestros cuerpos sudaban a pesar del aire que el ventilador
nos proporcionaba sobre nosotros. Luego cambiamos de posición para ponerla de a
perrito. Mi vientre rebotaba en sus nalgas haciendo ese ruidito característico
(plop, plop, plop) mientras mi lengua se paseaba libremente por toda su espalda,
eso hizo que se venga por tercera vez. Sus pechos se mecían al compás de la
embestida. Al sentir que ella se venia… fue suficiente para mi, ya que no pude
aguantarme mas y mi venida fue inevitable. Antes le pregunte si me venia fuera o
dentro de ella y me dijo que dentro que no había problema. Y así fue.
Después descansamos mientras seguíamos platicando, tomamos
otra ducha y ahí seguimos besándonos…
Al salir de nuevo en el baño nos recostamos a descansar un
poco, no teníamos sueño y seguíamos platicando. Como me encontraba acostado
detrás de ella, los dos estábamos desnudos, y ella no dejaba de acariciar mi
miembro, eso hizo que se reanimara y volviéramos a la carga. Estuvimos jugando
con nuestros cuerpos más de 2 horas.
Al final le dije que tenía que retirarme porque sabemos de
nuestras situaciones y no podía quedarme con ella a pasar la noche. Ella
comprendió y me dio las gracias, la bese, me despedí de ella y salir del hotel.
Ella se quedo a descansar. Al otro día se conecto y me dio las gracias de nuevo.
Volvimos a vernos otra vez… pero eso depende de los
comentarios a este relato que sucedió en realidad y no solo esta en mi mente, ya
que me gustaría compartirlo también con ustedes. Aclaro, tengo el permiso de
Sandra para hacer esta publicación. Los nombres son ficticios… los lugares… tal
vez.
Si lo desean háganme llegar sus sugerencias y comentarios así
como sus críticas a mi siguiente correo:
madurosw32@hotmail.com