Nos vemos de nuevo queridos lectores!
Pensaba escribir mi segundo relato en lo que venía de la
semana pero he tenido la grata experiencia de masturbarme mientras hablaba con
una nena de esta web y esto me provocó, ahora que tengo una segunda erección por
lo que me dejó ver en la webcam, escribir sobre una de las 2 veces que me han
pillado masturbandome...
Esta experiencia es 100% real, y es la mas caliente de las
dos.
Esto me ocurrió hace unos 2 años, cuando tenía 18 añitos
apenas.
Al igual que ahora, me masturbaba todas las noches y si
estaba caliente también de día, siempre en mi cama y asegurándome que no haya
nadie cerca.
Pero un enorme objeto de mis fantasías era en ese entonces mi
prima Laura. Ella tiene un año menos que yo, tiene algo menos que mi estatura...
unos 1,70 diría yo, tiene unos pechos muy calientes, redondos y bien
proporcionados, unas curvas normales de una chica que se cuida bien, y una cola
tremenda. Dos pares de nalgas redonditas frutos del gimnasio que tiene en su
casa. Sus cabellos son negros y sus ojos negros oscuros.
Ella y yo siempre nos hemos llevado bien, y pasamos mucho
tiempo juntos en nuestra ninez, nos hemos visto desnudos en ese entonces y
bañado juntos en la piscina. Pero con el pasar de tiempo, nos fuimos alejando
mas.
Cuando ella cumplió 15 años nos reencontramos en su fiesta...
estaba mucho mas hermosa de lo que era y gracias al gimnasio se había
desarrollado bella y saludable. Exitante para mi gusto, caliente...
Esa noche no deje un momento de admirar sus pechos por entre
el escote y al bailar con ella me aseguré de abrazarla como hace tiempo y sentir
sus pechos junto a mi. Como ella no tenía novio en ese entonces, no me preocupé
por nadie.
Desde ahi nos empezamos a ver mas, mucho mas. Salíamos juntos
al cine en compañía de mi hermana y otra gente. A bailar. A jugar tennis... y
pasaron 2 años. 2 años de buena amistad y muchas, muchas pajas en su honor.
En una de esas vacaciones de siempre, ella vino a quedarse a
dormir en casa por una semana, cosa que era bastante normal. Pero ese día... yo
estaba mas caliente de lo normal.
En casa se había terminado la piscina y por primera vez podía
ver a mi prima meterse al agua con una bikini y una remerita arriba... dios como
me excitaba...
Estabamos en la piscina mi hermana, yo y mis padres. Ellos
salieron pronto pues tenían que ir a no se donde. Eran como las 3 y media 4 de
la tarde.
Quedamos solo mi hermana y yo y ahí apareció mi prima... con
una bikini prestada por mi hermana, y una remerita blanca de esas que al mojarse
se quedan totalmente transparente...
Bajo por las escaleras como una diosa y yo noté al instante
como bajo el agua una erección asomaba.
No pasó nada. Nos quedamos hablando entre los 3 y yo no podía
evitar mirarle las tetas una y otra vez.
Estuvimos como 1 hora, eran cerca de las 5 y media cuando mi
hermana salió y fue a bañarse. Nos quedamos solos y yo empecé a tocarme bajo el
agua, disimuladamente. Y entonces ella decidió salir también y lo mismo yo.
Subió por las escaleritas de metal dejando ver esa cola
increíble... y me invitó a salir. No podía, no con esa erección.
Le dije que me quedaría un rato mas y se marchó. Verla
caminar, con una remerita blanca mojada pegada al cuerpo y una bikini roja
debajo, fue tan excitante que no pude sino salir unos minutos mas tarde con una
erección de campeonato, taparme con la toalla e ir a mi habitación.
Estaba tan caliente que dejé la puerta un poco entreabierta,
me tiré a la cama y me deshice del traje de baño. Estaba desnudo, muy caliente y
con el pene durísimo, rojo y ardiente.
No pude pensar mucho, empecé a masturbarme al instante. Me
apretaba duramente el pene para disfrutar mas y me lo jalaba completo, en toda
su extensión.
Mi respiración ya estaba entrecortada y con una mano
acariciaba mis huevos y con la otra me masturbaba. En eso, escuche unos pasos
que se alejaban como corriendo desde mi puerta, me giré asustado y no ví a
nadie... pero alguien me había visto...
Al principio me asusté un poco, era la primera vez que me
pasaba algo así... pero al pensar que pudo ser mi prima (ni quise pensar en mi
hermana) mi pene se puso aún mas duro y con gusto me giré hacia la puerta,
dejando a la vista de quien quiera mis piernas abiertas, mis huevos afeitados,
grandes, y mi pene extremadamente duro y caliente, rojo por los jaleos.
Seguí masturbandome y entonces se abrió la puerta de golpe...
Era Laura. Sus ojos se abrieron y se puso totalmente roja.
Hasta hoy pienso que si hubiese parado ahí, ella se disculparía llena de
vergüenza y se marcharía. Pero yo estaba tan excitado que me seguí masturbando
mirando sus tetas.
Ella estaba inmóvil, pero seguía en la habitación
presenciando eso. Entonces agarré fuerza (calentura, mas bien) y la miré
fijamente a los ojos, abrí mas las piernas y empecé a gemir.
Dios!! Estaba tan caliente que no entendía porque simplemente
no saltaba un chorro de leche para deleite de mi prima (y deleite secreto mio).
Pero esa acción de gemir tuvo un efecto inmediato... noté
como la remerita que llevaba puesta le marcaba los pezones totalmente duros y
parados. Se había desecho del bikini, era seguro.
Bajo su mano a su entrepierna directamente y empezó a tocarse
despasito y con vergüenza... pero ya estaba caliente.
Aflojé mas lo mío para no correrme... y dejé que disfrutara
de mi pene y a su primo masturbándose frente a ella.
Empecé a gemir mas fuerte y ella ya se tocaba con mas
soltura. Llevaba un pantalón de tela ajustado, de esos que usan en el gimnasio.
Y quizás la bikini debajo..
De lo caliente que estaba, puse mi otra mano sobre mi pene y
me masturbaba con las dos manos... eso rompió el hielo, por segunda vez...
Ella vno hacia el borde de la cama, masturbándose ya también
con mas fuerza sobre el pantalón... se veía húmedo.
Y ahí mismo.. se sentó sobre mi pie y empezó a frotarselo...
estaba totalmente mojada y se olía en la habitación.
Ahi casi explote... el mundo se detuvo por un momento...
Laura, mi prima, mi caliente y sexualmente atractiva prima se
estaba masturbando con mi pié... por mi cabeza pasaron todas las veces que
memoricé sus tetas y su culo al masturbarme, y fué gracias a eso que sin notarlo
dejé de pajearme. Eso evitó que acabara en ese preciso instante.
Cuando volví en si, y empezaba a masturbarme de nuevo, un
ataque de calentura hizo que me siente en la cama y abraze con fuerza a mi
prima, poniéndole el pene contra ese hermoso y bien formado culo y
masturbándole.
Al principio quiso levantarse, pero no le permití y abrí un
poco las piernas para que su culo descanse mejor sobre mi y se relaje...
Al poco tiempo, se corrió en mis manos. Un orgasmo
increíble... su espalda se arqueó mientras unos calambres subieron por todo su
cuerpo y yo los sentía, y su cabeza se recostó para atrás sobre mis hombros, mis
manos se mojaron a travéz del pantalón y noté que no llevaba nada abajo, y lanzó
un suspiro y gemido de placer bien sonoro...
Me excito tanto eso que perdí fuerzas como si hubiese acabado
y me dejé caer de espaldas en la cama, llevándola conmigo.
Ella no se movía ni decía nada, pero yo tenía una enorme
verga bajo su culo, recorriendo toda su extensión de lo grande y dura que
estaba, y ella lo sentía. Yo no había acabado...
Comencé a masturbarme en esa posición, algo incómoda, y al
rato sentí que en cualquier momento iba a eyacular del inmenso placer, morbo y
excitación... y la hice a un lado en la cama, puse mis rodillas a un lado de sus
caderas cada una y me masturbaba ahora así, arrodillado en la cama con ella
debajo mío.
Me masturbaba salvagemente y gemía y me movía. Ella sólo
miraba... el placer la había acabado... había sido un orgasmo adolescente de
esos que nunca se olvidan y que te dejan en cama por varios minutos...
Al poco rato, unos chorros de semen salieron de mi enorme
verga y se derramaron sobre su pantalón y remera... sobre sus piernas. Esa tarde
eyaculé mucho semen. Mucho.
Acababa de derramar mi semen sobre mi prima que me había
calentado por años, sobre su pantalón y remera... no podía creerlo.
Me acosté así sobre ella, desnudo, ella completamente
vestida. Sentí mi lechita en mi propio cuerpo, seguía tibia, por lo caliente de
nuestros cuerpos.
Nadie dijo nada. No fue necesario tener sexo, no fue
necesario que ella me tocase, no fue necesario que se quedase desnuda, ni que
nadie diga una sola palabra. Y ambos tuvimos un orgasmo único. Como nunca ántes
a esa edad.
Le di un besito en la mejilla... y al rato nos levantamos. Yo
estaba muerto...
La semana pasó sin mayores novedades... pero ambos al vernos
sentíamos un escalofrío... todavía resto de ese éxtasis increíble que vivimos,
recorrer nuestros cuerpos de arriba a abajo.
El último día hablamos recién con naturalidad, y me contó que
se había masturbado todas las noches desde ese día. Yo hice lo mismo. Y cuando
le dije que porqué había vuelto después de haber corrido de la puerta, me dijo
que ella nunca me vió, que venía a invitarme a merendar algo cuando abrió la
puerta y sucedió lo que sucedió...
Hasta hoy, no se quién me vio esa tarde... pero ya no me
importa. Me excita a veces en las reuniones familiares pensar quién pudo haberme
visto, tan bien excitado con algo así en la mano. Después de todo, eran
vacaciones... alguna tía? mi hermana?...
Espero que les haya gustado...
Si quieren compartir experiencias, chatear, masturbarse con
webcam, o simplemente hablar... dominacion77 (arroba) hotmail.com
Nos vemos pronto!