Yuffie estaba sentada sobre su humillado padre, solamente
vestida con un bikini hecho de bolas de materia, era la dueña del mundo, habia
alcanzado su sueño, a su lado estaban Vicent y Cloud encadenados en el cuello
por una cadena, satisfacciendo sus caprichos, disfrutaba como Barret y Red 7
violaban a Don Corneo mientras este chillaba como un cerdo, tambien veia a Tifa
y Aerith totalmente desnudas que venian hacia Yuffie.
-¿habeis traido mas? – decia la kunoichi.
Tifa afirmo timidamente con la cabeza, Yuffie toco los labios vaginales de la
luchadora hasta encontrar un hilo que tiró, un hilo que estaban atadas bolas de
materia, Tifa jadeaba con cada bola que salia de ella, aun no salieron la mitad
de las bolas y estaba llegando al borde del orgasmo, pero no debia caerse, su
ama se enfadaria, cuando la ultima bola de materia salio de ella por fin cayo de
rodillas, Yuffie contemplo el tesoro que salio de Tifa.
-preciosas, realmente preciosas – decia la kunoichi lamiendo los jugos de Tifa
que aun quedaban en las bolas.
Ahora era el turno de Aerith, la cetra se acerco temblando y Yuffie, sin dejar
de mirarla a los ojos, acaricio sus labios vaginales, cogio el hilo y tiro de
ella.
Aerith notaba como cada bola de materia acariciaba su botoncito, temblaba de
placer pero milagrosamente aguanto el equilibrio.
-si, tambien son preciosas - decia Yuffie lamiendo las bolas.
-¿desea algo mas? Nuestra ama – decian Tifa y Aerith al unisono.
Yuffie miro a ambas feminas con picardia.
-hacedme un espectaculo lesbico, ¡espabilad! – ordeno la pequeña kunoichi.
Ambas feminas se miraron y luego se besaron, los labios y las lenguas de las dos
chicas parecian pegados mientras que sus manos acariciaban sus curvas, Tifa se
tumbo boca arriba con sus senos apuntando al cielo mientras que Aerith acaricio
los pezones de la luchadora con los suyos propios, ambas feminas se estremecian
al rozarce mutuamente, sobretodo bajo la mirada de Yuffie que empezaba a
calentarle el espectaculo.
-vosotros esclavos, sabeis que teneis que hacer – ordenaba Yuffie.
Cloud y Vicent se arodillaron y le quitaron las valiosas prendas con
lentitud, mientras que Cloud lamia los senos de la shinobi, Vicent lamia la
concha de la misma, mientras Yuffie disfrutaba con sus amantes, Aerith y Tifa
hacian un 69 poniendo toda su impetu.
-levantaos esclavos – decia Yuffie.
Vicent y Cloud se levantaron mientras que Yuffie se arodillo, acaricio las
vergas de sus dos sirvientes.
-mmmm que bien huelen, que calidas son – decia la Shinobi
mientras con sus manos pajeaba a sus dos amantes, su lengua pasaba de glande a
glande como una autentica experta, mientras tanto Tifa y Aerith miraban con
cierta envidia a la kunoichi mientras se introducian mutamente sus dedos en sus
conchas.
Cloud y Vicent jadeaban cada vez mas fuerte, hasta que se corrieron en la cara
de Yuffie, la cual, limpio las gotas que quedaban de las vergas de sus amantes.
Cuando terminó, chasqueo los dedos y Tifa y Aerith caminaron hacia Yuffie y le
limpiaron la cara con sus lenguas, lamiendo cada gota de semen que recorria su
rostro, ella les recompenso con un beso en los labios de cada chica, un beso con
sabor a hombre.
La shinobi chasqueo los dedos y Vicent y Cloud juntaron las manos para que
Yuffie se sentase sobre ellas, entonces la elevaron transportandola hacia una
enorme cama, Yuffie se tumbo sobre ella y les mostro sus pies, Vicent y Cloud
los cogieron y lamieron la punta de sus dedos, mientras Yuffie jugueteaba con
bolas de materia, Aerith y Tifa lamieron los pechos de Yuffie, la cual se sentia
en el paraiso, esclavos sexuales, poder absoluto y sobretodo materia por todas
partes, pero esta vez queria una cosa aun mas fuerte.
-Chicas, lubricad a mis esclavos – decia Yuffie.
Dicho y hecho, ambas feminas se fueron a Vicent y Cloud y mientras estos seguian
con los pies de Yuffie, las chicas se agacharon y empezaron a chupar los
miembros viriles de los chicos, la pequeña kunoichi veia con satisfaccion las
caras de placer de sus esclavos masculinos, cuando estuvieron a punto, Yuffie se
puso en medio y les dijo.
-penetradme por el mismo agujero.
Cloud y Vicent obedecieron, abrazaron a Yuffie y la penetraron al unisono, la
shinobi sentia algo de dolor, no es muy comun tener dos en un agujero al mismo
tiempo, pero a medida que los bombeos seguian, ella sentia mas y mas placer.
-asi, esclavos, hacedme gozar como una puta – decia Yuffie entre jadeos.
Frente a ella estaba Vicent, Yuffie la beso en sus labios, su sabor era extraño,
Vicent era lo mas parecido a un muerto viviente, un exturco sometido a toda
clase de experimentos geneticos, Cloud tampoco era del todo humano, sus ojos
verdosos mostraba que fue inundado por Mako, tal vez haya sido por eso que ambos
tenian unas vergas descomunales, unas vergas que cada vez entraban mas y mas
adentro de su pequeño cuerpo, Yuffie las sentia tan bien que araño la espalda de
Vicent para aguantar el orgasmo, ambos amantes no dudaron en echar sus semillas
dentro de Yuffie, estuvieron dentro de ella largo rato, un rato en el cual Tifa
y Aerith se pusieron debajo de ella, cuando los amantes masculinos retiraron sus
vergas, salieron inmensas gotas de semen por la entrepierna de Yuffie, gotas que
caian a las bocas de las otras dos feminas, saboreando el nectar masculino que
salia de la flor femenina.
-asi, bebed mis esclavas – decia Yuffie mientras recobraba el aliento.
La shinobi se tumbo a la cama y chasqueo los dedos, los cuatro esclavos rodearon
a Yuffie y con sus ocho manos masajearon el cuerpo de la kunoichi, la cual, se
durmio entre los placeres del masaje.
Al abrir los ojos, se encontro que estaba en la tienda de campaña, todo era un
sueño.
-pero se hara realidad – decia Yuffie apretando el puño.
Cuando salio, lo primero que encontro fue a Tifa, Yuffie, Cloud y Vicent, Yuffie
se sonrojo, cuando Cloud le pregunto que pasaba ella se fue a cazar el desayuno
a toda pastilla.
Pasaron varios minutos mientras Yuffie cazaba, habia un
chocobo salvaje por ahí y decidio que era mejor algo de carne fibrada, en ese
momento aparecio Elena, la novata de los turcos, parecia agotada tras una larga
caminata, elena estaba vestida con el uniforme trajeado de los turcos, tenia una
hermosa melena rubia, les seguia un pelirrojo con gafas de aviador y un hombre
de color realmente musculoso, Reno y Rude.
-al fin os he encontrado, preparaos para sufrir – decia Elena.
-¿no es mejor que les siguieramos hasta que encontremos un lugar civilizado?
¡llevamos diez horas dando vueltas! – decia Reno el pelirrojo.
-¡Callate! Tenemos una mision que cumplir – grito Elena.
-¿mision? ¿qué mision? Yo estaba muy bien en el local la abeja reina cuando tu
me llamaste a grito pelado – decia Reno con claro disgusto.
-señorita Elena, creo que hay formas mas sencillas de confesar su amor por Tseng
– decia Rude tras sus intimidantes gafas de sol.
Ese ultimo comentario si que encendio la sangre de Elena.
-¡silencio! ¡todos a callar! ¡no os necesito para cumplir la mision! ¡lo hare yo
sola! – dijo Elena histerica.
-malfollada, si hubiera sabido que al final no nos requeririas estaria todavia
con esas abejitas – decia Reno en voz baja.
-¡¿qué has dicho?! – pregunto Elena con los ojos encendidos.
-que buena suerte en la mision – respondio Rude antes de que Reno dijese otra
estupidez.
-¿solas tu y yo? Bueno, necesitaba desperezarme – decia Yuffie mientras se
preparaba.
-¡si, rebelde! Y me asegurare de entregar vuestras cabezas en bandeja de plata –
decia Elena con una sonrisa socarrona.
Yuffie invoco a Ifrit, el demonio flamijero, el ente demoniaco miro a Elena y se
lanzo contra ella.
El comunicador de Reno sono y el turco vio que era Tseng.
-¿qué pasa jefe? - Decia Reno con un tono molesto.
-Reno, Hojo sospecha que Elena ha robado un prototipo para controlar
invocaciones, me ha avisado de que no funciona correctamente y que de usarlo las
consecuencias serian terribles, recupera ese aparato ahora, tiene forma de mando
a distancia – ordeno Tseng.
Reno vio que Elena con toda la confianza del mundo apunto a Ifrid con su mando.
-¡no, maldita novata! ¡no lo hagas! – gritaba Reno inutilmente.
Pero un rayo salio del aparato impactando directamente a Ifrit, el cual se quedo
desorientado y al ver a Elena lanzo llamas que desintegraron el traje, al ver el
cuerpo desnudo de Elena, los ojos de Ifrid se volvieron brillantes y se abalanzo
sobre ella
-¿¡que haces!? Mala bestia, ¡atacala a ella! – dijo Elena asustada.
Ifrit lamio el cuerpo de Elena, una lengua que estaba a altas temperaturas,
Elena sentia como la quemaba aunque fisicamente no se notase.
-¿qué hacemos? Reno – pregunto Rude impasible.
-¡Nada! No piendo meterme entre esa bestia y su deseo, ademas, esa rubia
necesita saber las consecuencias de tocar cosas que no son suyas – respondio
Reno.
Yuffie se oculto en los arboles y veia la escana, cogio una camara y la grabo.
-a lo mejor me dan algo por el video – dijo Yuffie para si.
Ifrit metio la lengua dentro de la boca de Elena que pataleaba inutilmente
contra el cuerpo del demonio, sentia esa lengua llameante entrar dentro de su
esofago, produciendole unas terribles arcadas.
El demonio abandono la boca de la turca y succiono sus pechos, parecia que se
los iban a arrancar, Elena gritaba mientras golpeaba a Ifrit sin causarle ningun
daño.
-Reno, Rude, ¡ayudadme por favor! ¡me esta matando! – gritaba Elena con los ojos
bañados en lagrimas.
Los dos turcos observaban la escena, Rude impasible, Reno con una sonrisa, nunca
le cayo bien a esa novata.
Ifrit dejo los destrozados pechos para abrir la boca de Elena, mostro una
ereccion monstruosa llena de llamas infernales.
-¡NO! ¡OS LO SUPLICO! ¡NO ME HAGAS ESO! – gritaba Elena.
Pero Ifrit no hablaba el idioma de Elena y metio a la fuerza su llameante Verga
dentro de su boca, Elena noto como se desencajaba la mandibula, sus dientes y su
lengua ardian mientras Ifrit forzaba la felacion.
-ay, eso debe doler – pensaron al unisono Reno y Yuffie.
Ifrit movio la cabeza de Elena tan violentamente que era un milagro que no la
haya atravesado, lanzó un terrible rugido y Elena noto como un fluido ardiente
recorria su sistema digestivo, Ifrit solto a Elena que gritaba de dolor, tenia
la mandibula fuera de sitio, por lo que no podia articular palabra, en ese
momento Ifrit agarro las piernas de Elena y apunto a su concha, Elena decia que
no con la cabeza mientras lloraba, pero Ifrit la violo sin compasion, cuando
Elena noto su virginidad destruida, penso para si.
-Tseng, si hubieras sido tu.
Quiso escapar de esa pesadilla, mientras Ifrit violaba su cuerpo, la mente de
Elena imaginaba otra situacion, estaria en la cama, recien duchada con perfume,
esperando a Tseng, cuando el aparecio, estaba desnudo, un cuerpo musculoso, pero
con un rostro dulce, se acercaria a ella, la besaria dulcemente, acariciaria sus
pechos con pasion, lameria cada curva de ese cuerpo que estuvo reservando para
su jefe.
Ese mismo jefe la miraria a los ojos y la penetraria, le doleria, pero el dolor
seria dulce, notaria como cada bombeo la haria estar mas junto a el, le
abrazaria hasta que el diese el empujon final.
El terrorifico rugido de Ifrit solo significaba que estaba descargando dentro de
ella, un semen extremadamente caliente como para que un humano normal lo
aguantase, dejo caer a Elena y desaparecio.
-¡necesitamos una unidad medica, turco caido, repito, turco caido! – decia Rude
por su transmisor.
Reno fue a recoger su cuerpo insconciente, mientras la llevaba, decia para si.
-viendolo bien es bonita, no me extraña que ese demonio la halla rellenado.
Varios dias despues.
Elena se desperto en un hospital, no recordaba nada, hasta que la luz le hizo
recordar las llamas de Ifrit, entonces lo recordo todo, empezó a llorar, habia
sido ultrajada, su cuerpo profanado y no fue Tseng, queria morirse, cortarse las
venas, pero vio a Tseng, que dormia en una silla, a su lado, eso la hizo
refrexionar.
-¡ha estado velando por mi todo el tiempo! – penso en una mezcla de alegria y
sorpresa.
-dejale dormir, hace cinco dias que estuvo en vela vigilandote, no hables,
tienes la mandibula rota, por suerte el fuego de Ifrit era espiritual, no
fisico, pero seguro que esas llamas dolian como si fuesen de verdad – decia Rude
al otro lado de la cama.
Elena miro a Rude, era extraño verle sin gafas, tenia una mirada dulce, no la de
tipo duro como se imaginaba.
-las flores que tienes en el jarron son de Reno, te advierto que aun no te ha
aceptado, pero no ha podido evitar sentir parte de culpa, pero no me acercaria
por nada del mundo a ese capullo de Hojo, se paso tres dias delante de tu cuerpo
insconciente llamandote inutil, idiota y estupida no solo por tocarle sus cosas,
sino tambien por no quedarte enbarazada, ya conoces a Hojo, siempre con sus
experimentos y un hibrido de Ifrit y humano es algo del estilo de Hojo.
Elena apreto el puño con fuerza, ¡fue por ese invento inutil que le paso eso! El
dia que lo pillase.
En ese momento aparecio Reno.
-bienvenida bella durmiente ¿estas bien? – decia Reno con una sonrisa.
Elena afirmo con la cabeza intentando enbozar una sonrisa.
-Reno, el jefe nos ha dado vacaciones ten pronto como despertara Elena y tengo
el parte ginecologico, no esta enbarazada – dijo Rude.
-¡no jodas! Con lo que me costo hacer estos patucos – decia Reno enseñando unos
zapatitos de bebe.
(esta parte deberia salir Elena dandole una paliza al Reno, pero, ¿para que
herir la sensibilidad del lector?)