Después de unos meses solo leyendo relatos, me animado a
escribir uno que me sucedió ara en agosto un año. Se lo quiero dedicar a Ninfa
que es el autor que mas me ha gustado y un espejo donde mirarme.
Hará un año comencé a trabajar en un gran almacén (ECI), era
mi primer trabajo serio y al empezar estuve nervioso y pensaba que me quedaría
grande toda la situación.
Mi jefe me presento a mis nuevos compañeros, la mayoría eran
mujeres mayores ya madres desde hacia muchos años, solo tenia un par de
compañeros que tenían una edad aproximada de 35 a 40 años. Esto me desilusiono
porque tenia la esperanza de conocer alguna chica o alguien de mi edad, ya que
amigos míos me habían comentado que en ECI trabajaban chicas muy guapas y
atractivas.
Después de varios días desempeñando mi trabajo, el jefe me
anuncio una noticia no esperada y muy ilusionante, me dijo que la campaña en la
que estaba trabajando necesitaba de mas personal y que llegaría en pocos días
una chica para ayudarnos.
La espera fue larga y estaba deseando que llegara la nueva
compañera, mi corazón me decía q ojala fuera una chica guapa y sexy para
intentar ligármela y mi cabeza dictaba que lo mas normal es que fuera una chica
del montón con la cual solo tendría relación laboral.
El DIA clave llego, yo tenia turno de tarde y ella había
llegado por la mañana, así que nos conocimos en el cambio de turno. Mi jefe se
acerco con la chica:
Jefe – Buenas tardes Diego, como ya te dije vendría una chica
para ayudarte en la campaña, te presento a Marta.
Marta – Hola (2 besos) encantada
Yo – (2 besos) igualmente
Estaba alucinando aun, Marta no era simplemente una chica
guapa, era algo mas, era una preciosidad, le di 2 besos con cara d atontado y
prácticamente babeando. El jefe se fue y solo pude hablar un par de frases con
Marta porque ella acababa su turno.
Durante unas semanas apenas pudimos conocernos porque
teníamos turnos diferentes, pero todo cambio en agosto.
La campaña empezaba a estar en su punto mas alto, así que
trabajábamos en el mismo turno, eso hizo que fuéramos cogiendo mas confianza y
conociéndonos mejor.
Vivía a las afueras de la ciudad, tenia 23 años, 2 mas que
yo, estudiaba turismo y estaba trabajando para conseguir dinero y poder viajar
mas que era su mayor hobbie. Marta era una chica alta de 1`75 aproximadamente,
pelo castaño, ojos verdes y un culo estratosférico.
Poco a poco íbamos hablando de temas mas picantes, ninguno de
los 2 tenia pareja, aunque ella andaba detrás de un amigo de la universidad. Un
sábado que los 2 librábamos decidimos quedar con nuestros amigos en una
discoteca conocida de la ciudad. Esa noche yo iba a darlo todo, porque cada dia
me atraía mas.
Quedamos a las 12 de la noche en la puerta de la disco, ella
llego acompañada de 2 amigas mientras que yo quede con mi mejor amigo. Al verla,
casi me desmayo, venia con una falda blanca cortisima que dejaba ver sus
preciosas piernas y con un top tipo Berschka que ponia Lover of the month, los
chicos que había en la puerta de la disco la miraban con deseo y yo en ese
momento me sentia el hombre mas afortunado del mundo. Se acerco y nos saludo:
Marta – Hola cielo (muak) que tal estas? Preparado xa no
parar de bailar conmigo toda la noche (guiñándome un ojo)
Yo – Hola Martita, vienes impresionante, no veas como estas
poniendo a los chicos de por aquí jejeje
Marta – Jajajaja no exageres tonto, veo a chicas que van
mucho mas provocativas y sexys q yo
Yo – Puede ser, xo no tienen esos ojazos y son un encanto
como tu
Marta – Gracias corazon, pero vas a conseguir que me pongas
colorada jejeje
Después de las protocolarias presentaciones, entramos en el
garito. Yo estaba mas nervioso que de costumbre, creo q sudaba a chorros y mi
amigo no me ayudaba, ya q se habia quedado prendado de Marta y no paraba de
decirme q atacara.
Estuvimos dando vueltas x las distintas salas que habia, y x
deseo expreso de las mujeres nos quedamos en la zona del pasteleo, muy a mi
pesar ya que preferia house.
Todo iba mas o menos bien, yo hablaba con las amigas de Marta
y cn mi amigo, xo cuando me dcia algo Marta me ponia nervioso, casi q la tenia
miedo. Esto empezo a cambiar cuando comenzo a sonar musica de Shakira o
reggeaton , yo estaba hablando con mi amigo cuando de repente vino Marta por
detrás y me cogio del brazo, me llevo hacia ella y al oido me susurro:
Marta – Que pasa compi, me estas evitando porque no quieres
bailar conmigo
Yo – Jejeje no es eso, es que Dani me esta contando su vida
amorosa (mentira total)
Marta – Ahhh, weno entonces no le importara que te robe 3
minutos
Fue entonces cuando comenzamos a bailar, al principio normal,
agarrados, alguna vuelta que otra y poco mas, porque yo de bailar poco jejeje.
Entonces Marta se iba arrimando mas y mas y me estaba poniendo muy malo, se puso
dándome la espalda y empezo a mover su culo n circulos alrededor de mi polla, y
me estaba empalmando. No pude aguantar mucho la situación asi que la voltee y le
meti la boca para besarla y ella quito la cara, m hizo la cobra vamos, pense que
queria jugar, asi que segui bailando con ella la cogi del culo y la volvi a
intentar besar y volvio a quitar la cara. Eso me enfado asi que me separe de
ella y m fui con mi amigo a x una copa y a relatarle lo que m habia pasado.
Estuve 10 min en la barra, y mi amigo me dijo que estaba jugando conmigo y que
me estaba calentando, pero a mi ya me dejaba dudas de si queria algo o no.
Cuando regrese cual fue mi sorpresa que veia a sus amigas
pero no a ella, asi que les pregunte y me señalaron alli, cuando gire la cabeza,
la vi con un chico dándose el lote y magreandose por todos los lados, m parecio
una golfa en ese momento. Me pille un rebote de narices porque aun seguia con el
calenton, asi que decidi marcharme, me despedi de sus amigas y les dije que ya
veria a Marta el lunes.
Todo el domingo estuve rayado, comiéndome la cabeza, queria q
pasasen las horas y fuera lunes para recibir alguna explicación de Marta.
El lunes llego y Marta estuvo evitándome todo lo que podía,
hasta que a las 3 la cogí en el almacén y empecé a pedirle explicaciones.
Yo – Creo que me debes una explicación
Marta – Del sábado? Creo q tú a mí alguna también?
Yo – Yo a ti de que?
Marta – T fuiste sin despedir, crees q es un buen detalle
Yo – Después de lo que me hiciste sí
Marta – Que te hice??
Yo – Me pusiste cachondisimo, primero al llegar así vestida y
después al bailar de la forma q lo hiciste, t intente besar y me evitaste, m fui
a x una copa y al volver te veo con otro comiéndote la boca, como crees q m
siento??
Marta – Te entiendo, pero así es como te quería ver
Yo – Como??
Marta – Si, fue una estrategia, quería excitarte y ponerte a
mil, q estuvieras rayado pensando en mi porque eso es lo q m hace estar mas
caxonda y sentirme más guarra, que sea yo la q tenga el poder.
Yo – Eres una golfa
Marta – Lo sé, pero en l fondo t gusta y x lo q veo t excita
Yo – Estaba empalmado en ese momento, así que prácticamente
sin pensar la cogí de la mano y la lleve a los baños del almacén.
Al cerrar la puerta la empuje contra ella y empecé a besarla,
nuestras lenguas se unían d forma frenética, quería recorrer todos los recovecos
d su boca, saborear sus labios, besarla y morderla el cuello. El calenton fue en
aumento, ella tenia la mano en mi bragueta y mi polla estaba sufriendo por no
poder salir de su prisión. Sin parar de besarla el cuello Marta me susurraba
entre gemidos:
Marta – Quiero hacerlo aquí y ahora, estoy mojadísima, tienes
condón??
En ese momento mi cabeza actuó y mi raciocinio me decía que
debíamos parar.
Yo – No tengo, y además no podemos hacerlo, estamos
trabajando
Marta – Me da igual, quiero que me folles aquí y ahora o
perderás tu oportunidad
Después de tal ultimátum pensé que la única forma de calmarla
era hacerle sexo oral. La metí en una de las puertas dl baño y la senté en una
de las tazas. Comencé a desabrocharle la blusa y comerle los pechos, poco a poco
fui bajando y le quite la falda, empecé a dar lametazos x encima de la tela de
la braga mientras Marta me sujetaba con fuerza la cabeza para que no la quitase
de ahí, mientras me decia:
Marta – Venga chupamelo ya, arráncame las bragas, me da
igual, quiero sentir tu lengua
Sus deseos fueron ordenes, y le aparta la braguita y comencé
a trabajar, primero con lengüetazos sobre el coño buscando su clítoris, a
continuación chupandoselo y posteriormente penetrando con mi lengua en su
vagina. Marta estaba a mil y no paraba de gemir, estaba a punto de correrse.
Entonces volví a chupar su coño a la vez q introducía un dedo y la masturbaba
rápidamente, Marta no aguanto mucho así y comenzó a gritar de placer y a
correrse, debieron de oírla hasta en la planta 6 del centro comercial, porque se
había muerto del gusto.
Tras recobrar un poco las fuerzas Marta parecía que quería
salir allí, a lo q le dije.
Yo – Tosiendo de una forma descarada, creo q me debes algo
Marta – Comenzó a reírse y me dijo tienes razón
Yo – Hoy no podré follarte que es lo que más deseo ahora,
pero mi polla lleva caliente desde que la dejaste el otro día
Marta – Jajajaja y más caliente va a estar ahora, va a
disfrutar con mi boca y con mi lengua, se va a sentir como en casa
Marta comenzó a lamerme la polla x encima del pantalón y esta
no paraba de crecer, estuvo varios minutos y pensaba q sé m romperían los
gayumbos de la presión. Al ver mi cara Marta vio q ya había sufrido demasiado,
así que abrió la bragueta y me saco la polla y los huevos, comenzó con un par de
lamidas por todo el tronco de abajo a arriba, yo ya estaba gimiendo, fue
entonces cuando se la metió en la boca y solté un grito d placer intenso, situó
su mano en el tronco y m masturbaba mientras chupaba y chupaba, se detenía a
jugar con el glande y con la punta del capullo.
Yo – Eres una diosa, dios mío, como sigas me corro
Marta – Te gusta cariño??
Yo – Me encanta
Marta – Pues espera q hay mas
Entonces comenzó a comerme los testículos a la vez q me
pajeaba muy lentamente y mirándome a los ojos como una gata en celo. Yo hacia
esfuerzos por no correrme pero estaba apunto de eyacular, no aguantaba tanto
placer y excitación.
Yo – Marta, no puedo mas, m voy a correr
Marta – Córrete corazón, dame tu leche
En ese instante Marta dejo de chuparmela y de pajearme y
pensaba q m iba a dejar así pero por suerte se quito el sujetador y comenzó a
hacerme una cubana de infarto.
Marta – Venga ya puedes correrte al tiempo que mi polla subía
y bajaba por sus senos
No aguante mucho mas y empecé a correrme de una forma
increíble, una gran cifra de chorros mojaron sus pechos y su barbilla y del
placer me quede mareado y atontado x unos momentos.
Tras vestirnos nos comimos la boca durante un par de minutos
y salimos del baño. Por suerte nadie entro en ese momento ni nos reclamaron
desde planta ya que era la hora de la comida. Durante unos días no paramos de
hablar y de mirarnos de forma provocativa y lujuriosa, esperando que llegara el
finde para poder hacer realidad mi sueño de follarme a Marta.
Manden sus comentarios y si quieren en el próximo capitulo
les contare lo q paso el fin de semana.