Hola, bueno esta es la primera vez que escribo sobre mi,
espero que puedan perdonarme la torpeza en mi forma de relatarles lo que les
quiero contar.
Empezare por contarles un poco como soy, supongamos que me
llamo Erica, ahora tengo 40 años, soy una mujer felizmente casada, madre de 2
preciosas hijas ya adultas de 18 y 20 años. Mi fisico no es nada especial, pero
me considero que tengo ciertos atractivos, soy de pelo castaño oscuro, ojos
verdes (que considero una de las partes mas hermosas de mi), soy bajita (uno de
mis complejos) mido 1,60 metros y despues de 2 embarazos y aunque me cuido,
digamos que si bien no mantengo la figura mas esbelta del mundo, con mis 53 kg
desde luego no me considero gorda.
Lo que les voy a relatar sucedió hace ya muchos años y es un
poco de mi vida, pero para ello tengo que explicarles un poco de mi.
Mis primeras experiencias en el amor se sucedieron cuando yo
contaba con 12 años, en esos primero tonteos con chicos algo mas mayores, no
ivamos mas alla de unos besos y alguna mano que se alargaba para tocar algo mas
de lo que se podria considerar decente. Fue poco antes de cumplir los 14 cuando
descubri lo que era el sexo oral, sobre todo a hacerlo con un novio que tuve ese
verano. La verdad no voy a decir que sea una viciosa, pero aunque el sabor de su
semen no me gustaba el tenerla en la boca si me daba placer, ademas el
aprovechaba para darme placer con sus dedos, con lo cual mi felacion era aun mas
placentera para los dos, ya que sus dedos me marcaban el ritmo, ademas de su
mano en mi nuca, asi aprendi a tragarme la corrida y durante años pense que eso
era lo que todas hacian. Cuando deje a mi novio ya le habia cogido el gusto al
sexo oral y empece a salir con otros chicos, no es que sea una ninfomana ni nada
parecido, era mas bien por ingenuidad que en nuestra primera cita enseguida les
daba estupendas mamadas, en le creencia absoluta de que eso era lo que hacian
las mujeres, que eso les sirva a muchos para pensar que mandar a sus hijas a
colegios de monjas es bueno para su educacion.
Cuando cumpli los 16 yo llevaba unos meses saliendo con
Javier, un chico algo mayor que yo, que no paraba de pedirme que le dejara
penetrarme desde nuestra primera cita, pero yo me habia resistido hasta ese dia,
cuando el me preparo una cena intima y romantica, asi que le di lo que tanto
queria de mi, fue una relacion que recuerdo como algo magico, aunque apenas
placentera para mi, un mes despues de ese dia y tras hacerlo casi a diario el me
dijo que me dejaba, se marchaba a estudiar a otra universidad y no queria
relaciones a distancia. Os podeis imaginar como me quede, entre en un estado de
aturdimiento que intente llenar saliendo de marcha con todos mis amigos, asi fue
como a los pocos dias con unas copas encima, me encontre a Gerardo un amigo de
Javier y termine haciendolo con el, descubri que el sexo podia ser divertido
incluso sin amor, asi que me dedique a divertirme todo lo que pude, un error del
que me arrepenti pronto, pues enseguida empece a ganarme fama de facilona, lo
cual para nada era cierto, pues solo tuve sexo con Gerardo del que ya os hable y
otros dos chicos.
Por suerte a mi padre, funcionario del estado, le trasladaron
a otra ciudad, de donde es originaria mi madre y donde vivo aun, y asi me
distancie de mi fama y cambien un poco mi vida.
Al llegar a nuestra nueva casa, empece a relacionarme con mis
primas y ha salir de marcha con ellas, y a los 2 meses conoci a Carlos, yo tenia
17 años y el 23, estudiante brillante, estaba a punto de licenciarse en
economicas y tomar responsabilidades en la empresa de su padre. Yo por mi parte
no he sido una gran estudiante, me dedique a estudiar formacion profersional,
porque no me gustaba mucho eso de los libros, termine tecnico de laboratorio con
unas notas bastante buenas y como en mi nueva ciudad tenian una escuela de
enfermeria, les pedi a mis padres que me dejaran estudiarla, ellos aceptaron
encantados.
Asi fue como trascurrio mi primer año, salia con Carlos que
me hacia muy feliz, el no me acosaba con lo de tener relaciones y yo aprendiendo
de mis errores pasados, no le ofrecia tantas facilidades como habia echo antes,
pero a los 5 meses de empezar nuestra relacion iniciamos nuestra vida sexual.
Debo decir que Carlos, por mi hasta entonces escasa experiencia, no era un mal
amante, no estaba especialmente dotado, pero le gustaba darme placer, accedio
facilmente a hacerme sexo oral y yo disfrutaba dandoselo tambien, no queria
parecer un salido y muy al contrario se cortaba de pedirme tener relaciones
hasta el extremo de que casi siempre era yo la que iniciaba el acercamiento,
poco despues teniamos ya relaciones de sexo vaginal, casi siempre conseguia
arrancarme un rico orgasmo y yo me sentia muy bien con el. Por otro lado mis
estudios de enfermeria marchaban divinamente, que mas podia pedir.
Fue hacia final de curso que Carlos me propuso matrimonio, yo
enseguida acepte, su familia bien acomodada le habia comprado un piso en una
zona centrica de la ciudad donde nos veiamos para nuestros encuentros sexuales.
Asi que al terminar el primer año de carrera me case. Apenas unos meses despues
me quede embarazada de mi primera hija, ese años apenas pude aprobar algunas
asignaturas, pero pensando que mi hija bien merecia su tiempo, no me importa en
absoluto abandonar mis estudios para dedicarlos al cuidado de mi hija, ya podria
terminar el año que viene, pero apenas 16 meses despues nacio mi segunda hija,
los estudios quedaron aparcados por un tiempo, luego vinieron 2 abortos y por
fin nuestro medico nos propuso que yo me ligara las trompas, aun era joven 21
años, pero 2 abortos en apenas unos meses, y algunos estudios realizados parecia
mejor no seguir intentandolo, teniamos 2 maravillosas y sanisimas hijas. Aun asi
la noticia de que tal vez no podria tener mas hijos tan joven, fue un fuerte
golpe para mi. Durante unos meses me dedique a cuidar a mis hijas con tanto
esmero que parecia obsesion. Hasta que mi Carlos y mi familia me convencieron
que tal vez seria mejor que terminara mis estudios de enfermeria abandonados.
Asi que ese años volvi a la escuela y en 2 años habia terminado mi carrera de
enfermera.
Al principio como todas tenia algunos contratos temporales de
sustitucion en algun hospital publico, unos dias aquí otros alla. Pero no queria
habandonar el cuidado de mis niñas asi que cuando me ofrecieron trabajar en una
clinica privada en la que podria ajustar mejor mis turnos de trabajo haciendolos
compatibles con poder disfrutar de ellas, acepte sin pensarlo.
Alli estaba yo con 23 años toda una enfermera. Carlos
disfrutaba de verme con mi uniforme nuevo, pues a diferencia de los hospitales
publicos donde llevan el pijama, la clinica privada tenia como uniforme una bata
blanca con botones delante que marcaba bastante las formas de las enfermeras, y
las mias no estaban nada mal según decia él. Me habia acostumbrado a llevar
siempre medias con ligueros o con liga de silicona en el muslo, pues mi marido
las preferia a los pantys, y le gustaba que me las pusiera tambien con el
uniforme, que habia sido parte tambien de algun que otro juego. Como ya dije
Carlos no era un gran amante pero si fantasioso, disfrutando de hacerme vestir
con lenceria y disfraces siempre acompañados de tacones altisimos, y habia
incorporado a nuestros juegos tanto peliculas como algunos consoladores que
traia en aquella epoca de sus viajes de negocios pues aquí no teniamos ningun
sex shop en la ciudad.
Pues bien, alli en la clinica transcurre la historia que les
quiero contar.
Llevaba pocos dias trabajando, era finales de verano, la
clinica estaba muy tranquila, el ritmo de trabajo se habia frenado un poco, pues
muchos medicos estaban de vacaciones, y al ser una clinica privada se dedicaba a
hacer mucha cirugia que habia quedado parada por el periodo de vacaciones.
Le recuerdo aun como si fuera ayer, se llamaba (bueno espero
que aun se llame) Pedro, tenia en aquel entonces 41 años, habia tenido un
accidente de trafico estando en la isla por trabajo y le habian ingresado para
una intervencion de hombro. Tenia turno de mañan y con las auxiliares me
dedicaba a bañar y poner la medicacion a los pacientes, cuando al ir a bañar a
Pedro vi su hermosa polla, no era especialmente grande, aunque era algo mayor
que la media, sino su forma, bastante gruesa, se veia que estaba circuncidado
dejando al aire todo su sonrosado glande y su tronco que se hacia ligeramente
mas grueso hacia la base. Aquella vision me impacto, por algun extraño motivo
aquel pene me parecio hermoso, aquel cuerpo desnudo, bastante velludo, y con
algo de barriga, hizo que algo dentro de mi me diera como una descarga
electrica. Yo en ese momento no me di cuenta, pero creo que Pedro lo noto,
porque me dio una sonrisa que yo vi como un gesto de amabilidad pero que ahora
creo que era algo mas picaro, incluso burlona.
Me pase el resto del dia con una sensacion extraña en la
barriga, que me bajaba como una corriente electrica hasta llegar a mi sexo, me
note humeda y me gusto. Esa noche hice el amor con Carlos, pero por primera vez
desde que estaba con el, fingi un orgasmo, a el jamas le habia importado que yo
no tuviera orgasmos con su pene, enseguida se mostraba dispuesto a darmelos con
su lengua, que manejaba bastante bien. Pero me fue imposible, aunque lo deseaba,
llegar al climax, ese dia lo fingi y el no se dio cuenta. Al dia siguiente me
pase todo el dia pensando en lo sucedido, en parte me sentia mal por haberle
mentido, y sobre todo, no entendia que me habia pasado. Despues de comer me
dormi un rato, pues esa noche tenia turno en la clinica y aunque era una epoca
de poco trabajo y esperaba poder descansar un rato en la noche, queria al dia
siguiente poder estar con mi familia.
Llegue a la clinica un poco antes de mi hora, me cambie como
siempre, y me puse mi uniforme, las medias pues las noches suele refrescar y
subi a la planta, mi compañera me dio las incidencias de la tarde, la planta
estaba casi vacia, varios pacientes habian sido dados de alta y los demas
estaban estables, la noche empezaba bien. Empece a tomar las constantes a los
pacientes, hasta que llegue a la ultima habitacion, en ella estaba Pedro que
tenia como compañero en la cama de al lado a un anciano que habia sufrido una
caida y tenia una cadera rota, el pobre viejito por las noches en ocasiones se
ponia nervioso pues tenia algo de demencia y al tomarle la temperatura se altero
un poco y le tranquilice hablando amablemente. Me acerque a la cama de Pedro y
algo en mi desperto, notaba mi corazon palpitando, ¿Qué me ocurria? Era una
feliz esposa y madre, sin embargo la presencia de aquel hombre mayor, de pelo
algo canoso y barrigon me resultaba inquietante. Me sonrio con amabilidad y le
devolvi la sonrisa, pero eso hizo que me sonrojara como una adolescente. Estaba
a punto de salir por la puerta cuando me llamo.
Enfermera??
Si, digame
Podria hacercarme la botella para orinar, me han
operado hoy el hombro y no puedo cogerla y tengo prohibido levantarme
durante al menos 24 horas
Claro, para eso estamos
Eres muy amable
Mi cuerpo entero temblaba, me habia hablado y ahora tal vez
volveria a ver aquella polla que me habia turbado tanto.
Coloque la botella en la cama a la altura de su pene y me di
la vuelta
-Enfermera puede ayudarme, no puedo mover el brazo
Al darme la vuelta lo vi, estaba tumbado ligeramente ladeado
sobre el lado izquierdo, su pene colgaba flacido por fuera del pijama. Me
acerque y sin darme cuenta pues no tenia puestos los guantes, le cogi la polla y
la coloque en la botella. Una sonrisa asomo a los labios de Pedro que debio
tomar aquel gesto inocente como una invitacion.
-Ya termino
-Si, pero por favor secamela un poco, sino dejare el pijama
humedo y estare incomodo toda la noche
-Claro espere que vacie la botella
Vacie la botella en el baño y regrese con unas gasas, estaba
cada vez mas aturdida, apenas sentia el suelo bajo mis pies. Le cogi aquella
hermosura y empeze a secarle el glande, note como el reaccionaba y su pene
tomaba una consistencia notoriamente mas firme pero sin llegar a la ereccion.
Entonces me detube, pero él me sujeto la mano
-No pares nena
-Pero que hace??? –conteste yo balbuceando como una cria
-Hago lo que tu quieres pero no te atreves
Diciendome esto empezo a imprimir a mi mano un ritmo mas
rapido, le estaba masturbando, notaba como su polla aumentaba de tamaño y se
ponia cada vez mas dura, su suavidad en mis dedos, y notaba de nuevo esa
corriente electrica que recorria mi barriga y hacia que mi coño se humedeciera.
Empece a masturbarle sin necesidad que el sujetara mi mano,
lo noto y su mano paso a entretenerse en subir por mis muslos, se metio bajo la
bata subiendo hacia mi sexo, cuando noto que las medias acababan en el muslo me
parecio oir un leve gemido de admiracion y placer.
-Lo haces muy bien nena, tienes unas manos maravillosas, ya
lo note ayer en el baño, no pares
Desde luego no tenia intencion de parar, aquella polla en
plena ereccion me tenia como hipnotizada, la miraba y no podia dejar de
suspirar. No podia creerlo, yo una mujer casada y madre estaba alli masturbando
a un desconocido y ademas me gustaba.
Note su mano llegar al borde mi tanga y lance un gemido
apenas audible, eso pensaba yo, porque el reacciono a el metiendo un dedo por
dentro del tanga y recorriendo con el toda mi raja, el notar que estaba depilada
totalmente, como le gustaba a Carlos parecio excitarlo aun mas pues su polla se
puso como una piedra. En ese momento debio de ver la alianza de matrimonio
porque me hizo cambiar la mano con que le masturbaba y a la vez me hizo acercar
el culo a su cara para asi con su unica mano sana poder recorrer sin problemas
mi sexo.
Senti como me quitaba la tanga, y la dejaba enrrollada en mis
rodillas , subio mi bata y sus dedos no paraban de recorrerme, notaba como metio
uno y luego dos dedos en mi coño empapado en mis flujos que con la presion de
sus dedos empezaron a salir de mi interior bajando por el interior de mis muslo,
su polla mientras palpitaba con mis dedos, estaba a punto y me incline para
mamarsela, no podia aguantar mas, queria probarla, pero el me detuvo, sin
decirme nada, me conforme con pajearle intentanto esmerarme, mientras sus dedos
endiablados se entretenian ahora haciendo circulos sobre mi clitoris volviendome
loca de placer, me lo hacia como mas me gustaba, tocando el sitio preciso que
mas me excitaba. Entonces cuando estaba a punto de llegar a mi primer orgasmo el
se detuvo, su polla palpitante derramo toda su leche en mi mano
-Ooohhhhh nena que maravilla
-Sigue con mi coño, estoy apunto
-No nena, esto no termina aquí, dejame descansar un rato,
deja todo preparado y vuelve, te lo hare pasar de maravilla, estas demasiado
caliente, se que volveras, por si acaso me quedo con tu tanga, luego te lo
devuelvo.
Sin decir mas se relajo sobre la cama y yo sali de la
habitacion tras recomponer mi uniforme como pude.