LA PROCESIÓN DE ISABEL
Isabel es una mujer de 35 de piel muy blanca, ojos verdes,
pelirroja de larga melena y de 1.70 generosa de formas, de pecho grande y algo
caído, es de esas mujeres que cuando entran en un bar todo el mundo las mira,
los hombres por el morbo que produce y las mujeres por la envidia.
Desde hace un año es adiestrada por un amo extremadamente
severo al que sirve con total entrega y dedicación, su amo tenia algo muy
especial para los 4 días de semana santa. iba a sufrir una especial procesión de
tormento y entrega.
Al las 10 de la mañana del jueves santo tenia que entrar en
su correo donde recibiría la instrucciones. Era el día y la hora, Isabel se
había duchado y alisado el pelo, se sentó desnuda frente al ordenador y leyó el
correo de su amo.
"Isabel, estos 4 días serán muy dolorosos y son tu prueba
final para dar por terminada tu educación y que formes parte de mi cuadra,
confió en ti para que me des todo tu dolor y entrega, vístete como sabes y a las
11 de la mañana, estate en la esquina de tu casa, pasara un coche a recogerte,
parara en la puerta de tu portal entra en el asiento de atrás encontraras una
venda para tus ojos debes ponértela nada mas montes y no quitártela hasta que el
chofer te lo ordene y este te indicara donde tienes que ir a por una llave, con
esta llave abrirás una puerta en el local, dentro del local tendrás mas
instrucciones no quiero que lleves ningún documento que te identifique, ni
tarjetas de crédito, ni nada"
Después de leer el Email, Isabel se empezó a vestir, medias
de seda negra con encaje atrás, liguero negro, bragas negras de encaje, falda
recta negra que cubría un poco por debajo de las rodillas y con dos generosas
rajas en los laterales de la falda, blusa de gasa blanca sin mangas y sin
sujetador para que todo el mundo pudiera intuir su pecho, cosa que a ella la
humillaba y a su amo le encantaba, por ultimo unos zapatos negros de 10 cm. que
se ataban con hebilla al tobillo.
A las 11 de la mañana ella estaba en la esquina como una puta
esperando que pasaran a recogerla sin embargo el coche se retrasaba ella estaba
cada vez mas incomoda, la gente que pasaba no dejaba de mirarla y hacer
comentarios de todo tipo, desde piropos de algunos hombres a cómo el de dos
señoras la señalaban, la llamaban puta y buscona. Lleva ya dos horas esperando,
sus pies la empiezan a doler de los tacones, no deja de darle vueltas a los
tormentos que la esperan, nunca había recibido de su amo las instrucciones por
email, cada vez esta más asustada y mas excitada.
A las 12:30 se para delante de ella, una monovolumen a
continuación se abre la puerta trasera de pasajeros automáticamente, ella entra,
coge el pañuelo y se lo pone alrededor de los ojos, se sienta con la espalada
bien apoyada en el respaldo, las piernas abiertas y las manos encima de los
muslos con la palma abierta hacia arriba, es así como su amo la ha enseñado a
sentarse. Después de un largo rato viajando en el coche este se detiene y el
chofer la ordena quitarse el pañuelo, salir y que entre en un local que a juzgar
por la entrada es un prostíbulo
Isabel entra en el prostíbulo, al cruzar la puerta al fondo
del local hay una mujer de unos 40 años vestida de cuero con unos zapatos de
tacón se acerca ella, la mujer al verla le pregunta
¿tu debes de ser la puta que van a torturar cruelmente?
Isabel al oír la pregunta no supo que responder y ese momento
de duda, la mujer le soltó una tremenda bofetada en la cara que casi la hace
caerse, estaba aturdida y muy humillada
-PERRA CONTESTA
- Si señora, vengo por orden de mi amo a ser torturada
- Bien perra, cruza la calle y con esta llave abrirás la
puerta del almacén que hay enfrente, pero antes ponte de rodillas abre la boca y
mírame a los ojos quiero darte otra bofetada
Isabel se arrodillo con las manos a la espalda abrió la boca,
la mujer empezó a dejar caer saliva en su boca, las dos mujeres no dejaban de
mirare a los ojos, cuando la mujer se canso de escupir en la boca de Isabel la
cerro la boca y la ordeno que se la tragara. Isabel se lo trago mirando a los
ojos de la mujer, muerta de vergüenza y asumiendo lo cerda que podía ser.
- PUTA, estas preparada para recibir la bofetada
- Si señora
La mujer se tomo unos segundos para ver la cara de miedo de
la esclava, a Isabel la espera se le hizo eterna, la mujer dejo caer con toda su
fuerza la mano en la cara de Isabel que al recibir aquel golpe cayo al suelo
boca a bajo y empezó a sollozar.
- PUTA BOCA ARRIBA QUIERO VERTE LA CARA Y DEJA DE LLORAR
IMBECIL
La esclava se dio la vuelta, entonces la mujer le puso un
tacón en el pecho clavándoselo con fuerza.
- TE DUELE ¿QUIERES QUE PARE?
- SI SEÑORA
- PUES LAME LA SUELA DE MIS ZAPATOS ZORRA
Isabel empezó a lamer las suelas de la mujer como si le fuera
la vida en ello, tenía un sabor asqueroso y le estaba quedando la lengua
totalmente manchada, pero no quería volver a tener el dolor del tacón clavado en
el pecho.
Después de 10 minutos lamiéndola las suelas de los zapatos la
mujer escupió a Isabel en la cara la miro a los ojos con aire de desprecio total
y se fue sin decir una palabra.
Isabel se puso en pie se sacudió y coloco bien la ropa
después de haber estado revolcada por el suelo cogió la llave salio del local y
cruzo la calle, llego a una puerta grande y negra, sabia que detrás de esa
puerta estarían los castigos mas atroces y severos, pero también estaría su Amo
y Señor por quien ella lo daría todo, era su prueba final para que la aceptase,
el miedo la tenia cada vez mas excitada y mas después de haber sido humillada
por la mujer del prostíbulo.
Abrió la puerta y entro en una sala muy grande vacía y apenas
iluminada, por un foco en el centro que iluminaba una mesa donde había un folio
escrito, unas esposas, una cuerda, cinta aislante ancha de color gris, una
capucha negra de cuero con solo dos agujeros a la altura de la nariz y un
obturador anal hinchable con dos cables, a un metro de la mesa, había dos
taburetes separados un metro y que tenían encima un tablón de 30 cm. de ancho
que los cruzaba a modo de puente. En medio de los dos taburetes y a la altura
del tablón colgaba una cuerda a unos dos metros y medio que terminaba en un
mosquetón.
Se acerco a la mesa y empezó a leer las instrucciones, a
medida que leía una sensación extraña se apoderaba de ella, un miedo atroz a la
tareas que le estaban encomendando y una excitación y deseo por hacerlas por su
amo y que viera de lo que era capaz de hacer.
Una vez terminadas de leer las instrucciones Isabel empezó a
cumplirlas, primero se quito la falda luego, la blusa y por ultimo las bragas
que estaban completamente mojadas, cogio el obturador anal, era cónico y en su
parte mas ancha tenia 5 cm. de diámetro lo lamió para lubricarlo un poco se
agacho abierta de piernas y empezó a metérselo, su culo no estaba tan dilatado y
el dolor al clavárselo la hacia lanzar gemidos de sufrimiento era incapaz de
clavárselo, al ver que no lo conseguía decidió sentarse en la silla y se dejo
caer con su peso en el obturador que tenia medio introducido, al hacerlo, este
se clavo totalmente y ella lanzo un grito de dolor y cayo de rodillas, así
estuvo unos minutos gimiendo y recuperándose del dolor.
Una vez recuperada cogio la cuerda y empezó a atarse el
pecho, pasaba la cuerda alrededor de cada pecho y cruzaba la cuerda en el centro
de sus pechos para que estuvieran los dos iguales, a medida que la cuerda
apretaba con fuerza su pecho iba cogiendo un tono morado, sus pezones se
dilataban y su piel quedaba sumamente estirada.
Después cogio sus bragas mojadas se las metió en la boca y se
la tapo con la cinta aislante, recogió la mascara y las esposas, se subió al
taburete camino difícilmente con los tacones manteniendo el equilibrio fue al
centro del tablón cogio el mosquetón y lo enganchó con la cuerda que tenia atada
a su pecho se puso la mascara y se esposo con las manos a la espalda, su
respiración cada vez era mas entrecortada, el miedo cada vez era mas intenso,
sabia que no había marcha atrás y que le faltaba la ultima instrucción.
La visión era increíble, una mujer con un cuerpo precioso,
los tacones, las medias y el liguero la hacían todavía mas bella, completamente
entregada, abierta de piernas intentando mantener el equilibrio con el pecho
atado al techo y con la respiración acelerada.
Solo la quedaba cumplir la ultima orden, la que le haría
entregarse totalmente a su amo, mostrarle que ella era totalmente de el y que
confiaba ciegamente en el, movio un pie fuera del tablón y dejo resbalar el otro
pie a lo largo del tablón, momento en el tablón se callo, dejando caer 10 cm. a
Isabel, produciéndola un terrible tirón en el pecho se oian sus gritos de dolor
a través de su mordaza y la mascara, estaba colgada por su pecho a medio metro
de altura, movia las piernas desesperadamente buscando un sitio donde apoyarse y
cada vez que se movía el dolor aumentaba al bambolearse.
El miedo se apodera de ella grita, llora y a cada segundo que
pasa esta mas desesperada, su mente esta en el dolor atroz y no deja de pensar
que esta abandonada, desorientada, que no sabe cuanto tiempo durara el castigo y
si lo soportara. NO TIENE ESCAPATORIA
Pasado un tiempo asume que ella esta hay por orden de su amo,
que quiere ella que sufra ese castigo y que el decidirá cuando se acaba,
entonces decide dejar de moverse y concentrarse en soportar del dolor hasta que
su amo la libere.
Al cabo de un rato oye las pisadas de nos tacones que se
acercan, intenta gritar para que la liberen, pero las bragas en la boca se lo
impiden, solo puede emitir gemidos esta desesperada, ¿cuanto tiempo la quieren
tener colgada del pecho?, de repente nota como hinchan el obturador anal dentro
de su culo, cada vez esta mas hinchado, empieza a tener unos retortijones
terribles, intenta hacer fuerza para expulsarlo, pero es imposible esta a punto
de volverse loca, cuando oye a la mujer decirle.
- Zorra ¿estas sufriendo? Nuestro amo me ha pedido que te
torture como quiera y eso me da doble placer uno por servirle a el y otro para
poder torturar a la zorra que quiere estar con mi amo y eso me provoca unos
celos terribles.
Nada mas terminar la frase Isabel recibió una descarga
eléctrica en el culo que hizo que arqueara la espalda pusiera sus piernas
completamente estiradas y diera pequeños espasmos provocados por la electricidad
con lo cual cada espasmo, su pecho le dolía aun mas, no pudo resistir tanto
dolor y se desmayo.
Se despertó con un fuerte fustazo que la hizo volver a la
realidad, seguía en la misma posición que ante solo que con una diferencia, ya
no llevaba la capucha , observo a su alrededor y descubrió a su castigadora, era
una chica muy joven de unos 20 años, rubia de pelo largo y liso, era alta y con
un tipazo espectacular, llevaba un mono de latex bien ajustado que dejaba ver la
raja de su culo y vagina, también su pecho que era grande para su edad, en los
pezones tenia unas pinzas metálicas de cocodrilo, unidas entre si con una cadena
y en el centro un peso que hacia que los pezones quedaran estirados para abajo,
cada vez que andaba se bamboleaba. Seguro que la dolería pero su cara apenas
daba muestras de ese dolor.
La bajo un poco para quitarle la mordaza mientras tanto la
humillaba.
- Eres una puta de mierda, una cerda patética gimiendo y
llorando como una imbecil, no entiendo que ha visto mi AMO en una mierda como
tu. Seguro que después que acabe contigo te despreciara y no querrá saber más de
ti puta entupida.
Las palabras de ella eran para Isabel como cuchillas que la
clavaban, ella estaba asi por su amo, ella sabia que su amo no la abandonaría.
Salio entonces todo el odio de Isabel y le dijo.
- Puta de mierda veras lo que soy capaz de hacer por mi AMO
dame otra descarga eléctrica en el culo a máxima potencia y no quiero que la
cortes, veras hasta donde llego por el.
- Así sea zorra
Puso la maquina al máximo, las dos mujeres se miraron a los
ojos de forma desafiante y la ama pulso el botón……. Isabel noto la descarga
eléctrica brutal subía desde su culo por toda su columna vertebral, lanzo un
grito de rabia y dolor intento mantener la mirada a la ama y aguanto 5 minutos
pero poco a poco entre sus gritos y espasmos su mirada se fue desvaneciendo y se
desmayo.
Un fuerte fustazo la volvió a despertar, seguía igual, solo
que volvía a tener la capucha y la mordaza, su cuerpo temblaba de miedo, dolor y
desesperación, al cabo de unos minutos noto que volvía a tocar el suelo, sus
castigadas tetas tenían por fin un descanso, aturdida no era capaz de aguantarse
en pie y cuando iba a desplomarse, noto como dos fuertes brazos la cogían y oía
una voz que la decía.
- Muy bien Isabel eres una perra deliciosa y estas cumpliendo
perfectamente, me siento orgulloso de ti, pero no flaquees todavía te quedan
muchas prueba por pasar.
Era su amo, Isabel lloro de emoción al oír la voz de su amo,
todo lo hacia por el y esas palabras eran el mayor regalo que la podía hacer,
suavemente la deposito en el suelo, Isabel se sentía feliz al estar con el.
Pasado unos minutos el amo le dijo a la otra mujer.
Lara, lleva a Isabel a la jaula he inmovilízala con los
correctivos que conoces,
Lara cogio a Isabel y la llevo a otra sala la quito la
capucha la mordaza y el obturador anal, la abrió de piernas y la empezó
acariciar el clítoris, Isabel empezó a dar gemidos de placer, por primera vez
alguien la trataba con dulzura, había sufrido tanto dolor que el placer era
infinito y cuando se iba a correr, Lara la pellizco el clítoris con fuerza
haciendo que se retorciera de dolor y cortándola el orgasmo, dejándola
totalmente frustrada.
- Zorra ¿de verdad pensabas que te iba dejar correrte?
En el centro de la sala había una jaula rectangular pequeña
donde apenas cabía una persona de rodillas, Lara abrió la boca de Isabel y le
puso una argolla dentro de la boca que le impedía cerrar esta y que pronto
empezó a babear, la arrodillo y la metió en la jaula de rodillas boca abajo, ato
a la jaula las esposas que tenia en la espalda, la metió dos pequeños garfios
por la nariz que también ato a la parte superior de la jaula bien tirantes, de
esta forma la impediría mover la cabeza, acto seguido cogio dos barras que
terminaban en un consolador cada una y las unto con un ungüento de color rojo,
primero le introdujo una barra por el culo que a medida que entraba Isabel
notaba como empezaba a picar hasta el punto de que pasado un rato el picor se
había convertido en abrasión lo que hacia que gritara desesperadamente, mientras
se le caía la baba, cuando creía que no podía aguantar mas Lara le introdujo la
otra barra en el coño, ahora la ardían los dos agujeros
- Bien cerda así pasaras la noche.
Sujeto bien fuerte las dos barras a la jaula, se acerco a la
cara de Isabel y la escupio.
- Buenas noches perra.
Abandono la sala y apago la luz.
Isabel gritaba como una cerda, de nuevo el miedo la
atenazaba, hasta que pensó que estaba así por su deseo de su amo y el premio de
ser aceptada en su cuadra merecía el sufrimiento, sabia también que dar
semejante dolor a su amo seguro que le agradaría y estaría contento y con ese
pensamiento se limito a aguantar el dolor y a esperar.
Poco a poco el cansancio se apodero de ella y se durmió.