Manolito era nuestro primo, tenía 18 años y la mentalidad de
un niño de 8.
Nuestros padres que además de primos, eran socios, se habían
comprado una parcela en la sierra y construido dos casa iguales. En el fondo de
la finca, una cancha de tenis y una piscina rodeada de un seto, con una pequeña
casita, con ducha, vestidor y un saloncito.
En aquel entonces, mi hermana Marta tenía 15 años y yo 16,.
Nos llevábamos de maravilla y creo recordar , que a los 10 años habíamos
descubierto que teníamos vagina y que resultaba agradable manipularla. En un
principio, fue algo inocente pero cuando empezaron a gustarnos los chicos y
nuestras hormonas se dispararon, nuestras fantasías terminaban siempre con la
puerta de la habitación cerrada con Marta cascándosela en su cama y yo haciendo
lo mismo en la mía.
Volviendo a nuestro Manolito debo contar que su madre había
tenido que coserle los bolsillos de los pantalones porque acostumbraba a tocarse
“la pirula” como el le llamaba, continuamente.
Aquel día estábamos tomando el sol en la piscina cuando
apareció, se sentó frente a nosotras sin decir una sola palabra.
Hola Manolito!
Nos miro con aquella sonrisa bobalicona y no dijo nada. Marta
y yo seguimos con nuestra conversación sin hacerle caso, pero Marta me comento
al poco rato
Te has fijado en el bulto de Manolito?
Lo miré y efectivamente en el pantalón de Manolito se
apreciaba un bulto de tamaño considerable. Nos dio un ataque de risa porque
sabíamos que aquello era “la pirula” empalmada
Que tienes ahí? – le pregunto Marta señalando el bulto.
Manolito se sonrió sin contestarnos.
Enséñanoslo – le dije
Enséñame tu las tetas
Mira!......parecía tonto – dijo Marta muerta de risa con la
salida de nuestro primo
Manolito cuando tienes “la pirula” así, tienes que hacerte
una paja
Háztela tú!
Yo no puedo, no ves que las chicas no tenemos “pirula”
Manolito se quedo sorprendido, pareció meditar profundamente
y llego a la conclusión de que era imposible hacerse una paja si no se tenía
“pirula”.
Pero tienes tetas!
Pero con la tetas no se pueden hacer pajas.
Para Manolito las tetas parecían ser la única parte de las
mujeres que le interesaba, era su idea fija. Marta que era muy lanzada le hizo
una proposición.
Bueno. Yo te enseño las tetas y tu me enseñas “la pirula”
Aquello se ponía interesante . Nunca habíamos visto una polla
al natural
Se las vas a enseñar de verdad?
No te gustaría verle la polla?
No conteste. Marta tenía unos bonitos pechos pequeños y
redondos que estaba dispuesta a enseñarle a Manolito
A ver! Enséñanos la pirula”
Enséñame tú las tetas. .
Marta se desabrocho el sujetador del bikini y sus pechos
quedaron desnudos ante la mirada de Manolito, que abrió los ojos y la boca como
si viera una aparición. Yo sentí por primera vez que me estaba mojando. Marta
tenía los pezones tiesos, señal inequívoca de que también
estaba excitada.
Vamos! Ahora tú Pero Manolito parecía reacio a enseñarnos la
polla..
Si no nos la enseñas, le diré a tu madre que te has hecho una
paja delante de nosotras.
Manolito no lo dudo, se bajo la cremallera del pantalón y la
polla apareció ante nuestros ojos. Creo que nos quedamos sin respiración ¡Era
nuestra primera polla! Y era una señora polla sin
ninguna duda. Era larga y gruesa, estaba dura y tiesa y lo que mas me impresiono
fue la cabeza, hinchada, de un color entre rosa y morado. Sentí un gran calor en
todo el cuerpo y mi vulva entró en erupción.
Marta! – exclamé
Puffff- fue lo único que me contesto
Mirábamos extasiadas aquella polla
Manolito, enséñanos como te haces las pajas.
El estaba lanzado, se cogió la polla con la mano y empezó a
moverla de arriba abajo, cuando la mano subía, la cabeza se cubría con el
pellejo y al bajarla quedaba otra vez desnuda.
Marta se acariciaba un pezón, tenía los muslos apretados y se
acariciaba los labios con la lengua. Aquello me excito mas que ver la polla de
Manolito.
Marta, no se lo que me pasa –gemí
Estas caliente?
Estoy toda mojada - confesé
Yo me la voy a cascar ….no aguanto mas.
Se metió la mano bajo la braga y vi como la movía.
Marta quieres ver como le hago una paja a las tetas de Mónica
Manolito bufo. Marta me tiró del sujetador hacía abajo y me
dejo los pechos al aire.
Mira son mas grandes que los mios. Te gustan?
Marta me acarició un pezón. Manolito se la cascaba jadeando.
Marta se la cascaba despacio, mientras mantenía su mano sobre mi pecho, yo me
sentía desmadejada, con una excitación tan grande que me paralizaba.
Marta……tócame – susurre
Que?
Cáscamela tú!
Marta dejo mis pechos , sus ojos brillaban, con su mano
estiró la goma de mi braga y la metió dentro, la sentí bajar, noté sus dedos
rozar la parte superior de mi vulva y uno de ellos se metió entre sus labios, me
rozó el clítoris y di un respingo había mas dedos ahora, estaba completamente
abierta sus caricias llegaban a todos partes, entraban en mi vagina y subían
hasta mi clítoris.
Me esta dando el gusto – suspiré
A mi también.
Manolito hizo un ruido raro, lo miré y vi como de la cabeza
salía un surtidor de leche. Marta miro también y sus caricias se hicieron mas
rápidas. Apreté los muslos. De la polla de Manolito salió otro chorro de leche y
luego otro mas pequeño y luego nada y de mi coño manaba una corrida continua que
me hacía temblar.
Cuando todo acabo Marta dijo
Manolito lárgate para casa y como digas algo de esto puedes
prepararte.
Vamos a ducharnos Mónica.
Entramos en la casita, Marta se desnudo en periquete y yo
hice lo mismo. Sentí que Marta me abrazaba por detrás y que su vientre se rozaba
contra mis nalgas.
Te imaginas tener una polla como la de Manolito dentro? Debe
ser increíble.
Me solté del abrazo.
Nose….debe doler un montón.
Ya, pero eso será la primea vez. Ahora Marta volvió a
abrazarme, sus pechos se apretaro
n contra los míos y se refregó contra mi. Se movió como si
fuera un chico y me estuviera echando un polvo. Yo me estaba derritiendo, me
sentía tan mojada, que me parecía que en cualquier momento me iba a salir un
chorro. Busqué mas contacto con ella abrí las pernas metiendo su muslo entre
ellas y empecé a rozar mi coño contra ella.
Hummmm –
Me gustaba y me excité cuando Marta empezó a hacer lo mismo.
Así, abrazadas nos movimos una contra otra. Me estaba viniendo el gusto, la
miré. Marta tenía los ojos cerrados, jadeaba y su lengua se movía entre su
labios. No me pude contener y la besé. Marta se detuvo, me miró.
Que haces?
Es que estoy muy caliente….,no me aguanto mas.
Marta volvió a rozarse contra mi.
Sigue……-suspiro
Volví a besarla y ahora su lengua se metió dentro de mi boca,
se la chupé y al mismo tiempo empecé a correrme. Creo que a Marta le ocurrió lo
mismo porque ahora se movía desesperada contra mi muslo y me besaba como si
quisiera tragarme. Marta temblaba, dejamos de besarnos y permanecimos abrazadas
por un momento, mientras recuperábamos la respiración
Nos vestimos y salimos de la casita. Durante toda la tarde
casi no hablamos. Después de cenar vimos un rato la tele y nos fuimos a nuestra
habitación.
Estábamos ya acostadas, cuando Marta dijo.
Crees que somos bolleras?
Por que?
Lo hemos hecho juntas y nos hemos besado en la boca.
Y que? A ti no te gustaría que te metieran una polla dentro.
Si
Entonces?
Pero me gusto lo que hicimos juntas.
Bueno. Estábamos calientes y no íbamos a salir corriendo a
buscar una polla y ver a Manolito hacerse una paja, es una cosa, pero la verdad
a mi no me gustaría hacerlo con Manolito.
A mi tampoco- guardo silencio un momento y luego añadió – tu
harías lo que hacen las bolleras?
No te entiendo.
Ya sabes……..lamerse y todo eso.
Ya me estaba mojando otra vez.
Comer un coño con la boca, chuparlo y meter la lengua
dentro?.
Creo que me temblaba la voz, tenía los pezones como piedras
y el coño me ardía.
Si fuera una chica que conociera y que me gustara, si que lo
haría.
Nos miramos y no lo pensé. Me levanté cerré la puerta y me
metí en su cama. Nos abrazamos y nos besamos en la boca. No había que esperar,
nos desnudamos. Los pechos de Marta subían y bajaban al ritmo de una respiración
acelerada. Me miraba de una manera que sin palabras me hizo saber que yo era la
tendría que comerle el coño a ella. Le separé los muslos y me agaché metiendo la
cabeza entre ellos. Sus pelos olían bien, a jabón de tocador, la besé allí,
estaba caliente y húmeda, separé sus labios con la lengua y metí mi boca entre
ellos. Creo que perdí el control. Chupaba y lamía sin saber donde hasta que noté
mi lengua entrar en su vagina, entonces fui consciente del placer que sentía al
hacer aquello. Empecé a disfrutar con las caricias, descubrí su clítoris, sus
labios, la entrada de la vagina, su terminación la lamí allí y llegué con mi
lengua a su ano. Me faltaba la respiración de tan excitada que estaba y
mientras chupaba y lamía empecé a cascármela
Marta comenzo a temblar y a apretar su coño contra mi boca.
¡se estaba corriendo! Moví la mano rápida y yo empecé a correrme también.
Quedé agotada con la cabeza apoyada en su vientre.
Se la chuparías a Manolito?
Estas loca! …Ni hablar! …me da asco.
Y otro chico?
A otro chico, si me gustara, si que se la chuparía.
Nos quedamos dormidas, desnudas, abrazadas. En un solo día,
habíamos tenido mas experiencias que en toda nuestra vida y aquello solo había
hecho que empezar. Teníamos a Manolito para experimentar sobre las pollas y las
calenturas que aquello nos produjera las apagaríamos entre nosotras. Pero esto
lo contaré en otro momento.